Por Raúl, hace 1 año
Contrastes
Como decía mi padre, todos somos como las cebras: tenemos rayas blancas y negras. No se puede condensar en menos palabras la realidad de nuestro interior. A menudo nos gusta sentirnos caballitos blancos y ver a los demás como díscolos jamelgos negros. Nuestra propia esencia es el contraste, con no pocos resquicios grandes y oscuros y una maravillosa veta de gravilla blanca. Así que habrá que empezar a asumirlo, para que no nos pase como al Dr. Jeckyll.





1 comentario
#1. pedro ojeda escudero, hace 1 año
yo ya no sé ni cuál era la materia primera sobre la que surgió mi primer contraste
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