Por Raúl, hace 11 meses
El sol hace daño
El sol alumbra y da calor, pero a veces nos deslumbra. A veces por su belleza. A veces por su intensidad. El sol hace daño y, cuando pasa esto, uno baja la vista y se queda mirando a los reflejos de las cosas. Si ese reflejo, por sí sólo, es suficientemente fuerte, nos refugiamos en la oscuridad. En la nuestra, en la más íntima. Nuestro lado oscuro nos protege de la luz, y nuestra piel (y, a veces, también nuestra cabeza) lo agradece.





1 comentario
#1. pedro ojeda escudero, hace 10 meses y 30 días
la luz, cuando es excesiva, puede ocultar demasidas sombras
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