— Verba Volant

Entelequia

Amor ciego

Entelequia: cosa irreal. Esa es la primera línea del nuevo mensaje de Chipirón negro. Aprovecho la circunstancia y el mensaje para comentar una cosa que me ha ocurrido esta mañana. Algunos de los alumnos que siguen mi blog me han preguntado si Chipirón negro existía de verdad. Les he dicho que sí. También les he dicho que suele comentarme, en privado, entrada por entrada. Se han puesto a especular: que si es mujer o no (han concluido que, obviamente, tenía que ser una comentarista femenina), que si me conoce o no (han concluido que sí, pero han aceptado también que puede ser una persona especialmente perceptiva de las formas de ser y los estados de ánimo de quien escribe). Me han preguntado si yo le contesto a los mensajes y les he dicho que no. Si quiero decirle algo, se lo digo aquí, en primera página. Como ella se merece. Y, entonces, Yago ha comentado algo que me ha parecido importante: “Es que si la contestas, igual desaparece para siempre”. Veloz como el rayo, he apuntado esta observación: ya sabemos que los calamares sueltan tinta para huir de sus presas. Chipirón negro quizás haga lo mismo.

En cualquier caso, como si nos hubiera oído, esta tarde he recibido otro mensaje suyo con la definición que abre la entrada. Entelequia. Es una palabra bonita y una palabra con trampa. “Cosa irreal”, dice la tía. Una rápida consulta al diccionario os llevará a saber que también es una “realidad plena alcanzada por algo”. Yo creía que todas las palabras simples tenían un significado complicado (paz, por ejemplo) y que todas las palabras complicadas tenían un significado muy simple (a bote pronto, se me ocurre esternocleidomastoideo). Pero esta palabra es real e irreal a la vez. Esa sí que es una entelequia. Hace unas semanas, Chipirón negro me mandó un enlace a la foto que encabeza la entrada. Me decía: “¿Quién está más ciego de los dos, garbanzo negro? Uno, con la venda en los ojos, mirando al frente -es decir, a la nada-; la otra, mirando fijamente, complaciente al otro y, por eso, desdibujada. Qué vida, Garbanzo negro. Esto no lo entiendes ni tú, que te las das de listo”. Conectando estas palabras con el mensaje de hoy y sabiendo que uno de nuestros temas preferidos en Verba volant es el de la ficción como realidad y la realidad como ficción, descubrimos que todo son entelequias. El amor es real e irreal, el mundo es verdadero y ficticio y la mejor manera de bucear en el sentido último de la vida es alejarse lo más posible de ella para entenderla a través del arte, que lo explica mucho mejor que los documentales de La 2 (no hablemos de los informativos: son el paradigma de la ficción en prime time).

Y Chipirón negro acaba su mensaje de hoy: “¿Emociones o pasiones? ¿Conoces tú la diferencia? Yo te demuestro horizontal y verticalmente que existen las emociones, que todos las tenemos. Seguro que tú eres de los incautos que creen en la existencia de las pasiones. Y las pasiones, Garbanzo negro, son entelequias. Como todo el mundo sabe. Menos tú, que eres tan listo”.

Por mi parte, sólo tengo que decirte una cosa, Chipirón negro. Que tienes toda la razón: que las pasiones son entelequias (reales e irreales) que en la foto que encabeza la entrada chocan la realidad con la mentira (siendo la mentira verdad y verdadera la mentira). Y que todo es irreal como la vida misma. Menos tú, Chipirón negro. Y yo también tengo mi corazoncito encerrado en una urna de cristal. Para que las entelequias no lo coman en pedacitos. Y para que no lo ataquen las quimeras.

(Imagen reproducida con el permiso de Marcelo)

2 comments
  1. Juan Fco says: Agosto 4, 200811:59 am

    Buenos dias:

    No se si es o no procedente ahi esta pregunta, de no ser asi ruego me disculpen.

    Si una entelequia es aquello que es causa de si mismo; aquello que no necesita mas que de si para existir. Puede decirse que Dios lo sea?

    Pues para mi Dios esta por encima de todo estas definiciones.

    O filosoficamente hablando, que es una entelequia? Quisiera una respuesta objetiva y academca.

    Muchas gracias por leerme

    Un sludo

    Juan Fco

  2. Raúl says: Agosto 5, 20088:17 am

    Estimado Juan Francisco:

    Mi oficio, entre otras muchas cosas, consiste en dar clase de Filosofía, pero si compruebas y lees atentamente el texto de la entrada, en ningún caso hago referencia a Dios como entelequia. En lo que sí discrepo es en tu definición de entelequia ("aquello que no necesita más que de sí para existir"), porque para eso existe la definición de Descartes de sustancia que, como sin duda conoces, incluye a Dios como res divina o infinita.

    En fin, tampoco puedo darte respuestas objetivas y académicas porque este blog no lo pretende en ningún momento. Me gusta abordar cosas mezclando profundidad y ligereza, pero de momento me muevo más entre la realidad y la irrealidad. Entelequias, amigo, entelequias.

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