— Verba Volant

Arritmia para un día de San Valentin en seis movimientos

  1. El hueco que te nombra.
  2. Una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas.
  3. Tu nombre besando mi boca.
  4. Enésima autobiografía de un fracaso.
  5. Todo ya es nada.
  6. Sin tu latido.


1. El hueco que te nombra.

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Poco a poco, se me han ido borrando los caracteres de tu nombre.  Los trazos firmes que figuraban en tu firma, en tus cartas y en mi cabeza se han ido vaciando hasta que ya no ha quedado más que la mancha impoluta de la goma que ya no borra. Intenté acordarme un día de tu nombre de pila y las letras se fueron derramando una a una, destilando sus sonidos hasta dejar sólo un rastro de silencio. Ausencia. Una palabra que llena todo lo que fuiste y todo lo que ya no ibas a ser, el incógnito de un relleno sin nada dentro.


2. Una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas.

hearts02 ¿Vulneré algún horrible mandamiento con mis desprecios, con mis salidas de tono, con mis rencores? ¿Busqué donde no había? ¿Indagué aquello que no puede arroparse? ¿Esbocé demasiadas horribles sonrisas? ¿Grité demasiado acaso, con mis pulmones llenos de rabia? ¿El mundo era demasiado estrecho para mí, o era yo el que no supe ajustarme a los márgenes del Universo, que no puede ser infinito? ¿Fue demasiado gutural el alarido que lancé a los cielos? ¿Los estertores del sentimiento se alojaron quizá con demasiada firmeza en mi flaca voluntad?

 

3. Tu nombre besando mi boca.

hearts03Sólo logré la paz con el silencio de tus labios. Con los besos dulces, transparentes, mi cabeza logró –al fin– vaciarse por completo de razones para disfrazarse como en los días de fiesta. No hacía falta más que una leve presión y un destilar de aprecio y de cariño para que lograse dejar de pensar en las cuadrículas de una existencia marcada por pautas, ritmos y rutinas. Los labios son la metáfora del mundo, del mundo de nuestra imaginación y, por lo tanto, de nuestro ingenuo y resabiado pasado y de nuestro futuro inexistente.  Recuperé con tu nombre todos los nombres, hasta que todos los nombres se borraron. Incluido el mío.


4. Enésima autobiografía de un fracaso.

hearts04Estamos abocados a fracasar, amiga mía. Templamos nuestras armas cada noche para una nueva batalla, que es una batalla de vidas y no de muertes, pero en el amanecer nos acecha otra vez el día, con rayos que ciegan para no dormir, que abruman para no soñar. ¿Podemos los seres humanos, hombres y mujeres, conseguir un grado de éxtasis más allá de los breves segundos? ¿No es cierto que hacemos vibrar nuestras vidas en torno a la décima de segundo perfecta, para luego destrozarnos durante horas en ciénagas de tedio? La vida conduce siempre al silencio y a la nada, aunque intentemos llenarla de miles de millones de instantes sin ninguna esperanza.


5. Todo ya es nada.

hearts05El resumen de todo es la suma de las partes. Cuando hemos devorado todo, cuando se acabó el pastel, cuando la vida del yo nunca dibuja un nosotros, las líneas de todos los dibujos del mundo son líneas de fuga hacia los paraísos artificiales, hacia las aceras llenas de barro, hacia las llamas que ya no purifican. La suma de todos los fracasos, las enloquecidas fuerzas del desaliento que nos han llevado hasta aquí, meta de ninguna salida, laberinto sin entrada. Mi vida sin ti, qué ingenuas palabras. Como si pudiéramos vivir con alguien, como si fuera posible habitar el mundo sin estar solos.


6. Sin tu latido.

hearts06He tenido todos mis sentidos en alerta. Escuché detenidamente en medio de la noche. De repente, un sonido rítmico me dio esperanzas, hasta que me di cuenta de que era el débil martilleo de las agujas de un reloj escondido en un armario. Ni una muestra de sangre que fluye, a excepción de mi oreja, que atenaza mis nervios contra la almohada. Ni una respiración. Ni una sombra acompasada. Nacemos llorando y morimos solos. Y, en la mitad de nuestras vidas, no queda ya un puto rincón en el que habitar que no seamos –siempre– nosotros mismos.

 

 

Divagación en torno a un sábado, 14 de febrero, inspirada en la magnífica canción de Aute:

6 comments
  1. pablo miguel sim&oac says: febrero 14, 20098:45 pm

    Parafraseando a Machado, el yo fundamental no es nada sin el tú esencial.

  2. pedro ojeda escudero says: febrero 15, 20093:28 am

    me temo que yo voy siendo ya la historia de mis fracasos

  3. Mercedes Pallar&eacu says: febrero 15, 20098:57 am

    ¡Qué preciosa la canción de Aute! Raúlito parece que no te aclaras. Ni solo ni contigo. ¿Qué os pasa a los de vuestra generación?

    Es que tambien lo que dice Pedro, tiene tela… ¡Arriba ese ánimo, j…r! Besotes, M.

  4. Blogofago says: febrero 15, 200912:50 pm

    También dice el Maestro Aute eso de: "Cada vez que me amas, es un milagro"…¿usted cree en los milagros?

    Hoy me quedo tambien con ese inteligente discurso grafico. Salud

  5. GELU says: febrero 16, 20093:35 pm

    Buenos días, Raúl Urbina:

    Estupenda, -como todas las suyas-la canción de Aute.

    Te pongo una canción -que puede responder a tu primer movimiento-: "Avec le temps", te gustará oírla tanto en la voz de Léo Ferré como a Amancio Prada.

    Y como esto del amor no tiene arreglo, puedes terminar escuchando al Cigala, acompañado de Bebo Valdés:

    …Se me olvidó que te olvidé

    …Y la verdad no sé por qué,

    se me olvidó que te olvidé,

    a mí que nada se me olvida.

    Y es que, con este tema, todo el mundo anda igual, desde siempre.

    Saludos.

  6. labea says: febrero 24, 20093:03 am

    "No te desnudes todavía, no…"

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