— Verba Volant

Que las palabras se envíen, se derriben, se vuelquen, se perviertan y se rediman

Me gustaría que me ayudaras a levantarme, tras esta noche llena de susurros. Que nos pusiésemos a hablar de todo y de nada en particular. Lo que pasa es que estás harta de escucharme y tú mantienes la voz en vilo después de haber protegido el aire con tu melodía. Ahora, en silencio, todo parece tan profundo, tan ignoto, tan extraño, que necesito que las voces llenen este vacío de madrugada. Sé que es difícil, que las palabras salen con cuentagotas cuando la garganta está constreñida, pero necesito que hablemos de todo y de nada en particular.

Necesito que me salves. Que me salves de la tierra, del cielo y de todos los venenos. Que busques un poco de aire, que me insufles ese aliento lleno de esperanza. Y quiero que me salves de ver el bosque cuando solo quiero ver árboles. 

Quiero que soples las nubes que anuncian tormenta, que enternezcas las temperaturas del otoño. Que la tristeza no se confunda con el blues. Que ilumines el camino con siete piedras blancas. Que la lluvia sea tenue, lo suficiente para que nos refresque y no nos cale hasta los huesos.

Deseo que me recuerdes todo lo que hemos callado, todos los augurios de las estrellas cuando dejan de brillar, cuando relucen con el alma enfurecida, cuando titilan en momentos sublimes y cuando tiritan en un universo que las dejó olvidadas en lugares demasiado alejados de los mundos habitables.

Te ruego que des la vuelta a todos mis conceptos, que las ideas salgan de ronda con distintos embozos, que las palabras se envíen, se derriben, se vuelquen, se perviertan y se rediman. Que me ayudes a encontrar el olor de los sinónimos y el sudor de las paráfrasis. Que las metáforas se conviertan en la torre, el faro de mi vida, que lo que se calla apuntale todos los edificios.

Me gusta que necesite, que quiera, que desee y te ruegue melodías en voces afónicas, temperaturas dignas de lluviosos climas tropicales, estrellas que se se oscurecen, titilan y tiritan. Metáforas. Faros. Olor de sinónimos y sudor de las paráfrasis. Vistas abiertas a todos los edificios… cuando solo quiero ver árboles.

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