Por Raúl, hace 8 meses y 21 días

Grafitis: ¿basura o arte?

Grafitis en la ribera del Arlanzón

Los grafitis inundan nuestras paredes, nuestros bancos, nuestras papeleras… incluso nuestros monumentos. El asunto no es nuevo: nos los encontramos ya en los templos egipcios con inscripciones «esculpidas» por los romanos. Por eso, no creo que sea, como se dice, un testimonio de la decadencia de los tiempos, como no sea por aquello de la sobreabundancia. Lo que sí que es cierto es que en la actualidad están inmersos en la cultura del hip-hop, que no es precisamente la nuestra (me refiero, claro está, a los que estamos lejos del hip-hop por gustos, por incomprensión… y -glup- por edad). Los hay invasores, molestos y agresores para la vista (la escena de los disidentes de La vida de Brian castigados por los romanos a repetir la pintada mil y una veces es de antología)… Algunos analfabetos se limitan, incluso, a estampar una firma apresurada. Pero hay algunos -pocos, quizá- que deleitan la vista en lugares escondidos y que casi no molestan. Los de la foto están agazapados en las paredes de la ribera del Arlanzón, casi pegando al estadio El Plantío. Con los árboles, casi no se ven desde La Quinta. A mí me gustan.

Por cierto, hay incluso grafitis que no manchan… y la RAE ya aceptará la palabra grafiti en su vigésima tercera edición, o sea que entrarán en el reino de los cielos.