— Verba volant

Archive
Personalidad

La mirada

Ando entre desesperado e incrédulo. Una serie de misteriosas coincidencias empiezan a dominar mi vida y van a llegar a poder conmigo: es ya conocida por los asiduos parroquianos de Verba volant mi preferencia por los malos, a los que voy dedicando toda una serie titulada “Los malos son los mejores”. Pero, últimamente, las cosas se ponen feas: hago un test de personalidad y se me diagnostica como triunfador con tendencias psicópatas y asesinas. Blogófago propone un meme como experimento divertido y, sin que medie ninguna otra voluntad que la del azar, a mí me sale una portada de disco cuyo grupo es Horror Conventions, el título del trabajo es “Otherwise they’ll kill you” y la foto es una sombra acechante. Dedico una entrada a Dexter y tres personas, sin ninguna relación entre ellas, me dicen que, cuando ven la serie, les recuerda mucho la personalidad difusa y obtusa de Dexter Morgan a mi forma de ser (por lo visto, difusa y obtusa). Y no es menos cierto que tenía unas notas tomadas con unas reflexiones del angelito psicópata: “¿Soy bueno? ¿Soy malo? Dejé de preguntarme esas cosas. No tengo las respuestas. ¿Alguien las tiene?” y quería ilustrar esos pensamientos para reflejar mi manera de concebir el mundo. Yo creía que todos éramos así, pero se conoce que respondemos principalmente a estos parámetros la ficción (Dexter) y yo (¿realidad?).

Por cierto, un antiguo vecino mío lleva pasando a mi lado tres veces sin saludarme, con mirada displicente. Y yo, como Hannibal Lecter, no soporto la mala educación. Voy a tener que darle unas lecciones…

Read More

Eneagrama

Todos somos distintos, todos somos iguales. Individualmente, tenemos unos rasgos inequívocos que nos diferencian de los demás. Colectivamente, se nos puede estudiar y segmentar en muchas porciones para demostrar que nuestro pastel humano está aderezado con no pocos ingredientes comunes. Y, sí, efectivamente, esta entrada va sobre los test de personalidad. Sobre un test de personalidad. Pero os juro que no es uno más. Todos hemos hecho alguno de estos test a lo largo de nuestra vida y, seguramente, nos ha dejado a medias. El que voy a recomendaros nos lleva, precisamente, al otro extremo: es tan certero que nos divertimos al comprobar que se ajusta perfectamente a las personas que conocemos, pero nos enfada cuando comprobamos los resultados en nuestras carnes (y en nuestras mentes): nos radiografía (para lo bueno y para lo malo) con una precisión desconcertante.

Debo su descubrimiento a Connie, una californiana trotamundos, dulce y encantadora. Reconozco que, al principio, su manera tajante y autoconvencida de hablar de las teorías del eneagrama de Don Richard Riso me sonaba a monserga dogmática con variantes a lo New Age. Pero Connie habló de tanta pasión del libro de Riso Personality Types que, buceando en la Red, encontré uno de los test con el que incardinamos nuestra personalidad en un eneagrama.

En fin: os recomiendo que dediquéis unos minutos para hacer el test (hay versión en español). Luego tened paciencia para leer detenidamente todas las características de cada tipología (puede que vuestra puntuación sea alta en más de un tipo). Y ahí es cuando os llevaréis la sorpresa: si os pasa como a mí, empezaréis con una sonrisa autocomplaciente pero, a medida que avancéis, notaréis cómo desvela muchos rasgos no tan amables. Por eso es muy sano que se animen a hacerlo más personas a vuestro alrededor confrontando los resultados con la imagen que tienen de vosotros los que os conocen bien.

Si lo habéis hecho, os pido dos atrevimientos: que me digáis si ha coincidido con lo que vosotros y vuestra familia y amigos pensáis; y, si no es mucho pedir, que digáis a cuál de los eneatipos pertenecéis. En mi caso, me duele reconocer que soy un tipo 3. Para que sepáis con quién os jugáis los cuartos. (No obstante, me revelo rebelándome: yo no soy así, ni de coña)

Read More