{"id":144,"date":"2008-01-10T21:55:13","date_gmt":"2008-01-10T21:55:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2008\/01\/10\/leer-leer-y-leer-iv-cuatro-de-aventuras\/"},"modified":"2008-01-10T22:05:13","modified_gmt":"2008-01-10T22:05:13","slug":"leer-leer-y-leer-iv-cuatro-de-aventuras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2008\/01\/10\/leer-leer-y-leer-iv-cuatro-de-aventuras\/","title":{"rendered":"Leer, leer y leer (IV): cuatro&#8230; de aventuras"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Image:20000_squid_Nautilus_viewbay.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2008\/01\/nemo.jpg\" title=\"Nemo\" alt=\"Nemo\" height=\"597\" width=\"426\" \/><\/a><\/p>\n<p>Si hablamos de la lectura como forma de destierro del aburrimiento y como b\u00fasqueda de placer, nos topamos gustosos con la literatura de aventuras. La novela de aventuras acompa\u00f1\u00f3 nuestra infancia y recrea nuestras vidas adultas. Arturo P\u00e9rez-Reverte, en un antiguo pero magn\u00edfico art\u00edculo sobre la novela de aventuras &#8211;<a href=\"http:\/\/www.capitanalatriste.com\/escritor.html?s=cementerio\/ce_doblon_ahab\" target=\"_blank\">\u00abEl dobl\u00f3n del capit\u00e1n Ahab\u00bb<\/a> (en la referencia de esta web hay una errata: es un escrito del 11 de <em>agosto<\/em> de 2001, publicado en <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/suple\/babelia\/\" title=\"Babelia, suplemento cultural de El Pa\u00eds\" target=\"_blank\"><em>Babelia<\/em><\/a>)- afirma: \u00abIgual que los primeros amores, los primeros amigos no se olvidan nunca; y lo bueno que tiene el paso del tiempo es que ayuda a mirarlos de otra manera, con otros diferentes, y entiendes cosas que antes s\u00f3lo intu\u00edas o ignorabas\u00bb. Como dec\u00edamos en la <a href=\"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2008\/01\/09\/leer-leer-y-leer-iii-una-nina-de-nuef-anos\/\" title=\"Leer, leer y leer: dos ninas de \" target=\"_blank\">entrada anterior<\/a>, la ficci\u00f3n hace que el lector sostenga una mirada m\u00e1s l\u00facida frente al mundo. Y la lectura y la relectura, la inmersi\u00f3n y la floraci\u00f3n de los mil avatares y requiebros de la aventura perduran en nuestro coraz\u00f3n. <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Frank_Kermode\" title=\"Frank Kermode, en wikipedia\" target=\"_blank\">Frank Kermode<\/a>, en el libro titulado <em>The Sense of a Ending<\/em> (<em>El sentido de un final<\/em>), que recopila unas lecciones impartidas en el <a href=\"http:\/\/www.brynmawr.edu\/\" title=\"Bryn Mawr College\" target=\"_blank\">Bryn Mawr College<\/a> en oto\u00f1o de 1965 (luego continuar\u00e1, en este mismo sentido, con las <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Norton_lectures\" title=\"Norton Lectures de la Universidad de Harvard\" target=\"_blank\"><em>Norton Lectures<\/em><\/a> del curso 77-78 en Harvard), afirma que la estructura de muchas novelas obedece a un planteamiento asimilable al <em>G\u00e9nesis<\/em>: el sentido del final de un libro viene recogido en su principio. Y ese final supone la salvaci\u00f3n. A m\u00ed me gusta aplicar este principio a los libros de aventuras que se desarrollan en el mar, porque todos los protagonistas de esas novelas intentan, en cierto modo, redimirse (o, en algunos casos, condenarse) por medio de un viaje). El viaje siempre es interior y exterior, \u00edntimo y p\u00fablico, lineal (suele tener principio fin), pero tambi\u00e9n, obtuso, espiral y <a href=\"http:\/\/blogofago.com\/2008\/ciclos\/\" title=\"Los \" target=\"_blank\">enredado<\/a>. Y, entre los muchos ejemplos que pueden ponerse, me quedo con cuatro. El primero es <a href=\"http:\/\/www.gradesaver.com\/classicnotes\/titles\/crusoe\/\" title=\"Classic Notes - Robinson Crusoe\" target=\"_blank\">Robinson Crusoe<\/a>, de Daniel Defoe: el hombre encerrado en la isla y en s\u00ed mismo, condenado por el destino (pero ayudado por la providencia), que est\u00e1 inmensamente s\u00f3lo pero acaba acompa\u00f1ado por tres elementos: su civilizaci\u00f3n, que le conduce de manera confiada al progreso, su paciencia y, m\u00e1s adelante, por otro ser humano, Viernes, que ser\u00e1 uno de los garantes de su salvaci\u00f3n en todos los sentidos del t\u00e9rmino. <a href=\"http:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Vingt_mille_lieues_sous_les_mers\" title=\"Jules Verne, en wikipedia\" target=\"_blank\"><em>Veinte mil leguas de viaje submarino<\/em><\/a>, de Julio Verne, con el profesor Aronnax, Conseil y Ned Land atrapados en esa isla en el fondo del mar que es el submarino <em>Nautilus<\/em>, y con el inigualable capit\u00e1n Nemo, personaje rencoroso y vengativo, pero inmensamente sabio, que conoce demasiado a la sociedad como para querer seguir perteneciendo a ella: creador de una utop\u00eda y encerrado en ella para siempre. <a href=\"http:\/\/www.gradesaver.com\/classicnotes\/titles\/moby\/\" title=\"Classic Notes - Moby Dick\" target=\"_blank\">Moby Dick<\/a> de Herman Melville, con un capit\u00e1n Ahab enfrentado a un animal todopoderoso y sumergido, al final, en su propia obsesi\u00f3n. Y con ese dobl\u00f3n clavado al m\u00e1stil, s\u00edmbolo de todo lo que queremos alcanzar y que nunca lograremos.  Y, por \u00faltimo, <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Lord_of_the_Flies\" title=\"The Lord of the Flies, de Golding\" target=\"_blank\"><em>El Se\u00f1or de las Moscas<\/em><\/a> de Willian Golding, que, en el camino opuesto a Robinson, hace que la naturaleza humana retorne a lo primitivo y que esos c\u00e1ndidos ni\u00f1os n\u00e1ufragos jugueteando en las playas de la isla acaben representando simb\u00f3licamente el encarnizamiento de la humanidad, la cordura aplastada por una piedra y la caracola, el s\u00edmbolo de la comunicaci\u00f3n y concordia humana, ignorada y suplantada por el m\u00e1s cruel de los delirios: la sangre y la caza humana.<\/p>\n<p>\u00abCompadezco a los hombres c\u00f3modos, resignados y razonables que nunca leyeron libros que estremecieran su coraz\u00f3n. Compadezco a quienes nunca se dejaron seducir y arrastrar por una moneda de oro, una mujer hermosa, un amigo fiel, una aventura descubierta en un libro. Compadezco a los que nunca dormir\u00e1n la paz eterna con todos los piratas, junto a la tumba donde se pudran ellos y sus sue\u00f1os.\u00bb As\u00ed acaba su art\u00edculo P\u00e9rez-Reverte. Por lo que a m\u00ed respecta, no me gustar\u00eda ver podridos mis sue\u00f1os. Significar\u00eda que me he hecho mayor. Y yo quiero salvarme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si hablamos de la lectura como forma de destierro del aburrimiento y como b\u00fasqueda de placer, nos topamos gustosos con la literatura de aventuras. La novela de aventuras acompa\u00f1\u00f3 nuestra infancia y recrea nuestras vidas adultas. Arturo P\u00e9rez-Reverte, en un antiguo pero magn\u00edfico art\u00edculo sobre la novela de aventuras &#8211;\u00abEl dobl\u00f3n del capit\u00e1n Ahab\u00bb (en &#8230; <a title=\"Leer, leer y leer (IV): cuatro&#8230; de aventuras\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2008\/01\/10\/leer-leer-y-leer-iv-cuatro-de-aventuras\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Leer, leer y leer (IV): cuatro&#8230; de aventuras\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-144","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=144"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=144"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}