{"id":2010,"date":"2009-11-18T22:01:08","date_gmt":"2009-11-18T20:01:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=2010"},"modified":"2009-11-18T22:01:08","modified_gmt":"2009-11-18T20:01:08","slug":"breves-anotaciones-biograficas-de-escritores-inexistentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2009\/11\/18\/breves-anotaciones-biograficas-de-escritores-inexistentes\/","title":{"rendered":"Breves anotaciones biograf\u00edcas de escritores inexistentes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"tt-flickr tt-flickr-Medium\" title=\"URB 048\" href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/urbinavolant\/4093307267\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm3.static.flickr.com\/2747\/4093307267_737b777830.jpg\" title=\"4093307267 737b777830\" class=\"alignnone\" alt=\"URB 048\" width=\"438\" height=\"500\" \/><\/a><\/p>\n<p>Contar\u00e9 muy brevemente alguna historia en la que los blogs tienen el germen del genio creador. Es una serie que tiene la voluntad de no seguir, a no ser que la curiosidad del respetable no se vea saciada con una primera entrega.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice de Mateo S\u00e1ez de Granda que trabajaba de auxiliar en una bibloteca de su municipio, Foz (Lugo). Se inici\u00f3 en la escritura con un blog colectivo en el que, de manera muy amena, se trataban cosas relacionadas con los libros y las bibliotecas. Mateo, que era el encargado de las reflexiones m\u00e1s sesudas (con ese), fue incorporando a sus prolijas descripciones y narraciones elementos entresacados exclusivamente de su mag\u00edn. En una ocasi\u00f3n, lleg\u00f3 a la osad\u00eda de glosar de forma pormenorizada un t\u00edtulo que jam\u00e1s existi\u00f3, lo que provoc\u00f3 un exceso de trabajo a sus compa\u00f1eros a \u00e9l mismo, con lectores \u00e1vidos de un argumento polic\u00edaco que \u00e9l mismo hab\u00eda ideado y que no se encontraba, hasta entonces, escrito en ninguna parte. Gracias a esta idea, surgi\u00f3 el embri\u00f3n de su primera novela, <em>El asesino del bocadillo de chopped<\/em>, al que la cr\u00edtica salud\u00f3 como un aut\u00e9ntico descubrimiento, ya que realizaba la simbiosis perfecta entre la novela polic\u00edaca de corte selecto con la novela negra de tintes m\u00e1s neorrealistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro Men\u00e9ndez Sadornil fue un escritor parco en palabras. Se afanaba en el mundo de las letras sin escribir ni leer. Manten\u00eda a duras penas un par de blos de materia diversa y dispersa. En uno de ellos, empez\u00f3 aplic\u00e1ndose al noble oficio del corta-pega para desarrollar, posteriormente, un estilo m\u00e1s fluido enlazando constantemente a la <em>Wikipedia<\/em>. Entre <em>post<\/em> y <em>post<\/em>, fue dando muestras de veta creativa en otro blog, m\u00e1s personal. Gusta de sacarse fotos autobiogr\u00e1ficas con el peso de la cabeza apoyada en una mano, en actitud de reflexi\u00f3n suprema. La contemplaci\u00f3n ensimismada de una de esas fotos le aport\u00f3 la inspiraci\u00f3n que le faltaba: se pas\u00f3 al mundo de la l\u00edrica con un poemario celestial de tema mitol\u00f3gico. Hablaba de traiciones y venganzas, enmarcado todo ello en un trasunto medieval, con bestiario incluido. Sus enemigos no le perdonan su genialidad, achac\u00e1ndole una propensi\u00f3n, quiz\u00e1 excesiva, hacia un narcisismo caprichoso. Sus amigos, envidiosos de su talento, ensalzan cada estrofa le\u00edda con un \u00abol\u00e9 mi ni\u00f1o\u00bb que a \u00e9l le deja muy contento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simon\u00e1 Orive se inventaba historias desde peque\u00f1a. La m\u00e1s sonada y famosa era la de estar muy malita, que corroboraba con un term\u00f3metro aproximado a la fuente de luz m\u00e1s cercana. Entre delirio y lamento fingido, se ley\u00f3 en la cama todos los libros de Tint\u00edn, Ast\u00e9rix y Mafalda. Aturdida por la ficci\u00f3n, decidi\u00f3 incorporarla a sus escritos y a su vida de forma permanente. Su fortuna literaria fue inversamente proporcional a los \u00e9xitos profesionales, dado que utilizaba en estos elementos puramente ficcionales mientras que dedicaba todo su esfuerzo en la veracidad de aquellos. De esta manera, surgi\u00f3 su libro <em>En busca de la respuesta al trastorno mental<\/em>, que naci\u00f3 con una voluntad meramente descriptiva y que, alcanz\u00f3, sin embargo, una fama m\u00e1s que notable entre las novelas de corte psicol\u00f3gico que adaptaban el realismo del XIX a nuestra atropellada vida moderna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rafael Fontibre de Urdaneta era, seg\u00fan todos aquellos que lo conocieron, un notas. Empez\u00f3 a escribir un blog para contar lo triste que estaba y acab\u00f3 escribiendo sobre lo divino y sobre lo humano. No ten\u00eda metas ni fronteras. A golpe de enlaces caprichosos, se met\u00eda en cosas que ignoraba y met\u00eda el cazo frecuentemente. De hecho, esas confusiones y ese estilo entrecortado e indifinido le granje\u00f3 un enorme \u00e9xito de lectores, que cre\u00edan entender aquello que \u00e9l no dec\u00eda. Animado por la confusi\u00f3n, empez\u00f3 a escribir m\u00e1s de sus sentimientos y menos de lo externo. Ente otras cosas, porque su ego pensaba tanto en s\u00ed mismo que lleg\u00f3 a olvidarse de los dem\u00e1s. Como la escritura es cosa muy del yo, esa elasticidad para contar emociones le proporcion\u00f3 el t\u00edtulo:<em> Fragmentos para una teor\u00eda del caos<\/em>. Su virtud parti\u00f3 de un defecto: \u00e9l quer\u00eda escribir con una novela con unos personajes definidos que fuesen relacion\u00e1ndose (es decir, intent\u00f3 copiar a aquellos novelistas corales de los a\u00f1os cuarenta), pero su parca imaginaci\u00f3n le llev\u00f3 a escribir, cada vez, fragmentos con un protagonista diferente. Al final, un famoso cr\u00edtico de los de suplemento semanal salud\u00f3 el libro como \u00abuna ordenaci\u00f3n ca\u00f3tica del Cosmos\u00bb. Preguntado el autor por sus intenciones, se dedic\u00f3 a contar fotos en una serie farragosa de desaciertos en blanco y negro y en colorines.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ruperto Caparr\u00f3s era un viajero empedernido. Se pasaba todo el d\u00eda dando la vuelta a sus mundos locales e internacionales. Al menos, eso es lo qued\u00f3 reflejado en su blog, al que t\u00edtulo <em>Libro de br\u00fajulas y azares<\/em>. En el fondo y en secreto, iba sacando ideas de sus amigos, armados &#8211;ellos s\u00ed&#8211; de billetera abundante. Con esas notas, lleg\u00f3 a dar la vuelta al mundo tres veces y por lugares no coincidentes. Cada entrada de su blog era venerada y corroborada por los viajeros intr\u00e9pidos de medio mundo. Tuvo que dar un paso de gigante al publicar una versi\u00f3n multiling\u00fce en el que cada entrada se traduc\u00eda a diez lenguas comunitarias, para lo que tuvo que pedir ayuda a sus lectores, que pasaron a realizar versiones diferentes de la misma historia, cada uno con su propio estilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Espero que alguno de mis lectores de vea retratado, contando con que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. \ud83d\ude09 )<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contar\u00e9 muy brevemente alguna historia en la que los blogs tienen el germen del genio creador. Es una serie que tiene la voluntad de no seguir, a no ser que la curiosidad del respetable no se vea saciada con una primera entrega. 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