{"id":2249,"date":"2010-01-15T19:44:57","date_gmt":"2010-01-15T17:44:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=2249"},"modified":"2010-01-15T19:44:57","modified_gmt":"2010-01-15T17:44:57","slug":"alfombra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2010\/01\/15\/alfombra\/","title":{"rendered":"Alfombra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Y te despistas un poco, y dejas de mirar esos ojos en los que bucean estrellas. Y giras un poco la cara, y ese gesto te impide contemplar una sonrisa. Y dejas, por un momento, que tu despiste nuble tu coraz\u00f3n, y te pierdes en los ritmos que conducen hacia la tierra. Y hablas con palabras voraces. Y callas con silencios persistentes. Y te inclinas a recoger, por una esquina, la alfombra que guarda debajo las sombras del desaliento. Y te pones en pie, y caminas, erguido en el dudoso presente. Y te vuelves a caer. La vida, ya se sabe, es una plaza con el pavimento resbaladizo, inestable. Y caminas con el paso decidido, pero te pierdes. Y te pierdes con la insistencia del que no tiene br\u00fajula. Y te paras, y piensas. Y le das la vuelta a todo mil y una veces, como las noches sin sue\u00f1o del sult\u00e1n. Y te pones los auriculares. Y cierras los ojos. Y te sumerges en el l\u00edquido tibio de las notas fugaces. Y sue\u00f1as con dormir hasta el final.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y te despistas un poco, y dejas de mirar esos ojos en los que bucean estrellas. Y giras un poco la cara, y ese gesto te impide contemplar una sonrisa. Y dejas, por un momento, que tu despiste nuble tu coraz\u00f3n, y te pierdes en los ritmos que conducen hacia la tierra. Y hablas con &#8230; <a title=\"Alfombra\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2010\/01\/15\/alfombra\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Alfombra\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2249","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2249\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}