{"id":2476,"date":"2010-04-26T23:30:35","date_gmt":"2010-04-26T21:30:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=2476"},"modified":"2010-04-26T23:30:35","modified_gmt":"2010-04-26T21:30:35","slug":"objetivando-la-ansiedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2010\/04\/26\/objetivando-la-ansiedad\/","title":{"rendered":"Objetivando la ansiedad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/stathis1980\/4525784999\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/ansiedad.jpg\" alt=\"Ansiedad\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2477\" title=\"ansiedad\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/ansiedad.jpg 500w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/ansiedad-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/ansiedad-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/ansiedad-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conocimiento experimentado de la ansiedad, lejos de mejorar la situaci\u00f3n del que la padece, la agrava a\u00fan m\u00e1s. El primer ataque de ansiedad se experimenta como una sensaci\u00f3n agobiante con una muerte cierta: el que lo sufre no da cr\u00e9dito al desorden en cascada de todo su ordenamiento corporal, que parece hacer agua y motiva una p\u00e9rdida de control sobre lo que nos ocurre. Lo primero que le viene a la mente al ansioso ne\u00f3fito es que est\u00e1 sufriendo un ataque al coraz\u00f3n. Duda de lo certero de sus sensaciones; no controla la respiraci\u00f3n, que parece que se desboca; siente intervalos de fr\u00edo y de calor. Cuando parece que la tormenta arrecia, padece un cansancio extremo que se combina un miedo atroz a quedarse dormido y no despertar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer ataque, cuando pasa, es concebido como una excepci\u00f3n an\u00f3mala motivada por no-se-sabe-qu\u00e9. Y, como tal excepci\u00f3n, se piensa que es \u00fanico, irrepetible. No se concibe una repetici\u00f3n de un acto tan violento y tan cruel: los que te circundan piensan que es una reacci\u00f3n meramente ps\u00edquica y \u2013creen ellos\u2013 carente de importancia real. Lo que no se comprende desde fuera es que la sensaci\u00f3n real del que sufre de ansiedad permanece tan apegada a su conciencia como si fuera cierto. Es un sufrimiento, por tanto, que no sale gratis al que la padece. El mal fisiol\u00f3gico no es el que aparenta, sino otro. El cuerpo desencadena ese conjunto horrible de s\u00edntomas porque, de alguna manera, el sistema simp\u00e1tico recibe las se\u00f1ales equivocadas an\u00e1logas a las de una sensaci\u00f3n de grav\u00edsimo peligro. Y cuando desencadena estos s\u00edntomas, el sujeto los padece con la misma estructura de lo real. Esa conciencia dolorosa de una realidad extrema retuerce al sujeto.\u00a0<span style=\"font-size: 13.3333px;\">Desgraciadamente, es muy frecuente que los ataques de ansiedad visiten con mayor o frecuencia a los pacientes. \u00bfLo peor? Saben que les ocurrir\u00e1, pero no saben cu\u00e1ndo, ni c\u00f3mo, lo cual motiva un grand\u00edsimo desconcierto. No digamos ya si uno intenta indagar en el porqu\u00e9. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13.3333px;\">Desde el punto de vista personal, la ansiedad me ataca por las noches: un poquito despu\u00e9s de la cena. Me siento en el sof\u00e1 y, de repente, llega el infierno. Desde hace unos a\u00f1os, los ataques los vivo y padezco en solitario. El sentimiento de desconcierto es total, porque a veces me encuentro tirado en el suelo, en posici\u00f3n fetal y llorando de miedo. En esos momentos, me siento la persona m\u00e1s desvalida del mundo. Cuando el sistema parasimp\u00e1tico establece el equilibrio perdido, me encuentro con la desorientaci\u00f3n del que ha perdido totalmente el rumbo. Me siento como un despojo humano tan d\u00e9bil como para caer y tan fuerte como para no reventar. En una decisi\u00f3n probablemente equivocada, he intentado esquivar los medicamentos ansiol\u00edticos. Me daba miedo pensar que mi equilibrio dependiese de una pastilla sublingual. En el fondo, la cuesti\u00f3n no es sino \u00e9sta: \u00bfpueden lograr los f\u00e1rmacos que el monstruo ataque de nuevo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13.3333px;\">No s\u00e9 cu\u00e1ndo atacar\u00e1 otro vez. He tenido d\u00edas con m\u00e1s de tres ataques. He pasado semanas sin sufrir ninguno. Pero siempre tienes la certeza absoluta de que, en el momento m\u00e1s inesperado, volver\u00e1n. Hoy he pasado por dos momentos horripilantes. Y, tras la tormenta, necesitaba objetivarlos. Me siento muy, muy cansado. El ataque ha pasado, pero sigo con todo el miedo del mundo alojado en el cuerpo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Imagen de <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/stathis1980\/4525784999\/\" target=\"_blank\">Stathis_1980<\/a>.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conocimiento experimentado de la ansiedad, lejos de mejorar la situaci\u00f3n del que la padece, la agrava a\u00fan m\u00e1s. El primer ataque de ansiedad se experimenta como una sensaci\u00f3n agobiante con una muerte cierta: el que lo sufre no da cr\u00e9dito al desorden en cascada de todo su ordenamiento corporal, que parece hacer agua y &#8230; <a title=\"Objetivando la ansiedad\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2010\/04\/26\/objetivando-la-ansiedad\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Objetivando la ansiedad\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[37,34],"tags":[129],"class_list":["post-2476","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abismo","category-ansiedad","tag-objetivacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2476"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2476\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}