{"id":3255,"date":"2011-03-14T19:35:58","date_gmt":"2011-03-14T18:35:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=3255"},"modified":"2011-03-14T19:35:58","modified_gmt":"2011-03-14T18:35:58","slug":"el-cine-que-no-se-ve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2011\/03\/14\/el-cine-que-no-se-ve\/","title":{"rendered":"El cine que no se ve"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/tumblr_kvsafl0Esy1qaa5epo1_500.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3256\" title=\"tumblr_kvsafl0Esy1qaa5epo1_500\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/tumblr_kvsafl0Esy1qaa5epo1_500.jpg\" alt=\"\" width=\"471\" height=\"377\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/tumblr_kvsafl0Esy1qaa5epo1_500.jpg 471w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/tumblr_kvsafl0Esy1qaa5epo1_500-300x240.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 471px) 100vw, 471px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La entrada de hoy parte como una reflexi\u00f3n de la realidad que vivo cada d\u00eda entre mis alumnos de 3.\u00ba de Comunicaci\u00f3n Audiovisual. Aunque la asignatura que imparto es la de \u00abAn\u00e1lisis del lenguaje publicitario\u00bb, los anuncios televisivos y la propia deriva de las clases conducen en muchas ocasiones a realizar algunos comentarios relacionados con pel\u00edculas. Mi sorpresa es may\u00fascula al comprobar que son una minor\u00eda los alumnos que han visto filmes esenciales en la historia del cine. Bien es cierto que esa minor\u00eda suele estar bien nutrida de conocimientos y es la que aglutina la visi\u00f3n \u2013no me gusta nada la palabra <em>visionado<\/em>\u2013 de esas pel\u00edculas. Vista la situaci\u00f3n, esta entrada surge como una reflexi\u00f3n general y no como una carga de pruebas contra nadie. Que quede claro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, es importante tener en cuenta el menosprecio acad\u00e9mico al mundo del cine. Los alumnos, mal que bien \u2013m\u00e1s lo primero que lo segundo\u2013 han o\u00eddo hablar de algunas obras fundamentales de la historia del arte gracias a las asignaturas de ciencias sociales, lo mismo que reconocen, aunque sea de o\u00eddas, el nombre de algunos autores importantes de la literatura. Seguro que ese conocimiento carece de la fortaleza de hace a\u00f1os. Seguro que en muchas ocasiones son revisiones superficiales que evitan el an\u00e1lisis y, por desgracia, anecd\u00f3ticas. Sin embargo, un alumno puede recorrer toda la ense\u00f1anza primaria y la ense\u00f1anza secundaria obligatoria sin haber o\u00eddo hablar de cine y sin haber visto m\u00e1s pel\u00edculas que las que alg\u00fan profesor les ha puesto en alguna de sus asignaturas o cuando les ha entretenido con alguna muestra en las horas de tutoria. Es cierto que el conocimiento estructurado no tiene por qu\u00e9 garantizar una fortaleza en el saber, pero me parece contradictorio que el cine est\u00e9 marginado de la senda curricular. Parto de la base de que la presencia en la ense\u00f1anza b\u00e1sica del cine no tiene por qu\u00e9 ser filtrada por los datos y el conocimiento sesudo. Parto de la base de que a todas las artes (quiz\u00e1 a todas las asignaturas) se accede por la v\u00eda de la pasi\u00f3n. Y el cine ser\u00eda muy f\u00e1cilmente apasionado y apasionante por la v\u00eda del contagio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, la estructura misma de la programaci\u00f3n televisiva y la abundancia de una oferta \u2013que se contradice, parad\u00f3jicamente con una cicater\u00eda en la variedad\u2013 no han favorecido esa transmisi\u00f3n. Ahora las grandes pel\u00edculas de la historia del cine se proyectan en horarios marginales y los cantos de sirena de otros productos medi\u00e1ticos hacen que los televidentes se ahoguen en el nado de otros mares. Todos nosotros, adem\u00e1s, hemos incrementado nuestro tiempo de ocio con la conexi\u00f3n a internet y con los videojuegos. En definitiva, parece que queda muy poco espacio para darse cuenta de que uno se est\u00e1 perdiendo algo fundamental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La entrada podr\u00eda alargarse indefinidamente, as\u00ed que voy a partir de algunas cuestiones personales. Alguna de ellas es compartida por mi generaci\u00f3n \u00a0y alguna otra es propia de mis circunstancias. Nac\u00ed en una \u00e9poca en la que, de ni\u00f1o, no hab\u00eda m\u00e1s que un canal (solo algo m\u00e1s tarde llegar\u00eda \u00abel UHF\u00bb a Burgos). Aunque no eran pel\u00edculas propias de mi generaci\u00f3n, tuve la suerte de ver en televisi\u00f3n alguno de esos cl\u00e1sicos imprescindibles. Luego me acompa\u00f1\u00f3 la pasi\u00f3n de mi padre por el buen cine. Adem\u00e1s de sus buenas recomendaciones y su buen tino, me llev\u00f3 durante muchos a\u00f1os a <em>todas<\/em> las pel\u00edculas que se proyectaban en la cartelera (y \u00abautorizadas\u00bb, claro). (Y no tengo en cuenta las tardes de cine en el antiguo colegio de jesuitas de La Merced los domingos por la tarde o las sesiones de la Alh\u00f3ndiga). Contando con que, por aquel entonces, el n\u00famero de cine en Burgos era bastante elevado y la oferta variada (en algunos casos, con las m\u00e1gicas sesiones continuas), vi algunas reposiciones de cl\u00e1sicos en pantalla grande y estuve al tanto de todo lo que ocurr\u00eda en el cine de los a\u00f1os setenta, con todas sus grandezas y todas sus miserias. Luego la afici\u00f3n se fortalecer\u00eda con la suerte de que llegasen a coincidir en mi ciudad, en alg\u00fan momento, dos o tres cine-clubes (el universitario, el de Caja de Burgos \u2013por aquel entonces Caja de Ahorros Municipal\u2013 y el breve recorrido del cine-club municipal) en los que proyectaban ciclos en los que se descubr\u00edan aut\u00e9nticas joyas marginales y se revisaban algunas obras maestras. Entre estas sesiones barat\u00edsimas y \u00a0el d\u00eda del espectador, iba al cine unas tres o cuatro veces por semana. Luego lleg\u00f3 el v\u00eddeo. Adem\u00e1s de ir gastando dinero en pel\u00edculas, me hac\u00eda una base de datos con todas las pel\u00edculas m\u00e1s o menos decentes que echaban en la televisi\u00f3n para luego grabarlas y contemplarlas de forma compulsiva. De ah\u00ed naci\u00f3 mi costumbre de ver las pel\u00edculas a trozos y el ver algunas de mis pel\u00edculas preferidas una vez tras otra, a veces (pero en contadas ocasiones) fotograma a fotograma. Eso no significa, por supuesto, que lo haya visto todo. Pero a mis cuarenta y cuatro a\u00f1os mis ojos han recorrido exhaustivamente gran parte de las ficciones m\u00e1s maravillosas de la historia de la humanidad. Ahora que el cine est\u00e1, en l\u00edneas generales, en la cuerda floja, sigo mi afici\u00f3n con algunas de las series que han sabido recoger ese esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 no se ven ya esas grandes pel\u00edculas? Ahora no cabe la excusa de esperar a que la proyecten o de gastarse fortunas en v\u00eddeos o en DVD. El buen cine se puede encontrar de forma casi gratuita o legal, o de forma totalmente gratuita y agradecida: en no pocas ocasiones, la \u00fanica alternativa posible es la descarga. Pero, en cualquier caso, es muy dif\u00edcil no acceder con relativa comodidad a todas esas pel\u00edculas. \u00bfQu\u00e9 falta entonces? Lo he comentado m\u00e1s arriba: falta transmitir con pasi\u00f3n. En el momento en el que alguien las ha descubierto, no puede parar de verlas porque descubre que est\u00e1 ante algo grande y profundo, ante algo cercano y cotidiano pero que era, hasta entonces, inaprensible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, para acabar, pongo otro ejemplo personal que enlaza con el argumento principal. Antes de dedicarme a la ense\u00f1anza univesitaria, tuve un tr\u00e1nsito profundo y gozoso en la ense\u00f1anza secundaria. Adem\u00e1s de utilizar el cine como herramienta did\u00e1ctica para todas mis asignaturas, en una de ellas pasaban cosas muy curiosas. La asignatura se llamaba \u00abIntroducci\u00f3n a los medios de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n\u00bb, se impart\u00eda en 4.\u00ba de la ESO y se matriculaban en ella de forma optativa los alumnos que quer\u00edan. El batiburrillo hac\u00eda que conviviesen bajo la misma sala oscura alumnos de diversificaci\u00f3n con alumnos que optaban de forma segura al bachillerato. Dedicaba un trimestre al cine y no se lo pon\u00eda f\u00e1cil: comenz\u00e1bamos comentando los logros de Meli\u00e8s y casi siempre ve\u00edamos cine en blanco y negro. Los alumnos no duraban protestando ni tres clases. Hab\u00eda tres cl\u00e1sicos que una vez gozados y desmenuzados, siempre arrancaban los aplausos sinceros y emocionados cuando llegaba el final: eran <em>Encadenados<\/em>, de Hitchcock; <em>Cantando bajo la lluvi<\/em>a, de Donen y Kelly; <em>Laura<\/em>, de Otto Preminger; <em>Con faldas y a lo loco, de Wilder<\/em>, <em>Gilda<\/em>, de Vidor, etc. Y de reconocer que, como docente, nunca fui m\u00e1s feliz que en aquellos momentos, cuando algunos alumnos empezaron ese glorioso proceso de emoci\u00f3n y descubrimiento. Es un ejemplo de que no hace falta establecer grandes niveles ni ahondar ni aburrir con dato para que se produzca el contagio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLograr\u00e1n llegar a este punto esos alumnos de Comunicaci\u00f3n Audiovisual?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La entrada de hoy parte como una reflexi\u00f3n de la realidad que vivo cada d\u00eda entre mis alumnos de 3.\u00ba de Comunicaci\u00f3n Audiovisual. 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