{"id":3458,"date":"2011-06-24T21:16:34","date_gmt":"2011-06-24T20:16:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=3458"},"modified":"2013-09-17T20:17:51","modified_gmt":"2013-09-17T19:17:51","slug":"aviso-para-navegantes-tenemos-cuerda-para-rato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2011\/06\/24\/aviso-para-navegantes-tenemos-cuerda-para-rato\/","title":{"rendered":"Aviso para navegantes: tenemos cuerda para rato"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/jfabra\/452766230\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3459\" alt=\"\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/452766230_8d6a704d41.jpg\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/452766230_8d6a704d41.jpg 500w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/452766230_8d6a704d41-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Noto con profunda tristeza que <em>Verba volant<\/em> est\u00e1 de capa ca\u00edda. Desde hace unas cuantas semanas (casi meses), hay algo que me preocupa much\u00edsimo m\u00e1s que la falta de ideas: noto que me faltan las ganas de escribir o que, simplemenet, se me olvida el hecho de que tengo abierto ese veh\u00edculo de comunicaci\u00f3n. Lo primero que se le ocurre a uno ante esta situaci\u00f3n es que, quiz\u00e1, vaya siendo el momento de dejarlo. Entre otras cosas, porque es bastante poco probable que el mundo explote ante tan relativo desastre. Sin embargo, me voy a esforzarme para que esto no ocurra. Y esta entrada va precisamente de eso, de las razones de <em>mi<\/em> escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando han llegado los momentos de pensar en dejarlo, he necesitado recuperar los momentos en los que empec\u00e9. <em>Verba volant<\/em> naci\u00f3 un bendito 19 de agosto de 2007. Crearlo fue, para m\u00ed (no hablo de la Humanidad, a la que le puede importar un bledo), una magn\u00edfica idea: cre\u00eda que ten\u00eda algo que decir (aunque fuera para m\u00ed mismo); pensaba que ten\u00eda un proyecto creativo y cultural entre las manos y que pod\u00eda ponerlo en pr\u00e1ctica; estaba convencido de que, al margen de la calidad, de la cantidad o de la intensidad, era algo que necesitaba, viviendo casi siempre en el pu\u00f1etero borde del abismo. Los principios fueron solitarios porque as\u00ed era muy deseo. Al poco tiempo, la lectura del mismo se ampliar\u00eda con la amable y cordial acogida en la <a href=\"http:\/\/burgosfera.com\">Burgosfera<\/a>. Y, un poquito despu\u00e9s, el blog sigui\u00f3 creciendo y creciendo con un n\u00famero de lectores m\u00e1s o menos recurrentes que iba aumentando paulatinamente. Me consta que les gustaba a una, dos, tres, cuatro o cinco personas (y eso, para m\u00ed, era m\u00e1s que suficiente). Hab\u00eda un poquito de creaci\u00f3n literaria, una miajita de experimentaci\u00f3n, un incipiente inter\u00e9s por la fotograf\u00eda, algo de reflexi\u00f3n te\u00f3rica deliberadamente personalizada&#8230; Todo esto se ha mantenido con una inmensa ilusi\u00f3n, un no desde\u00f1able esfuerzo (si pas\u00e1semos todo esto a papel, contar\u00eda con miles de p\u00e1ginas) y serv\u00eda tambi\u00e9n como una aut\u00e9ntica terapia. Puestos a sufrir en este mundo, no estaba mal escribir sobre ese sufrimiento y, de paso, beneficiarme de la catarsis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como era un proyecto m\u00edo y muy personal, decid\u00ed escribir sobre lo que me daba la gana. Y con estas reflexiones en voz alta llegaron los problemas. Pensaba yo que, privado de todo como estaba, enjuiciado por la peque\u00f1a ciudad en la que vivo y sometido al arbitrio severo de encorsetados clanes, podr\u00eda utilizar este peque\u00f1o espacio com lugar de libertad. La sorpresa vino en forma de ataques virulentos, enfados sublimes, acometidas e intentos de que parase. Cualquiera que haya seguido la trayectoria del blog, sabr\u00e1 que no he sacado el cuchillo a pasear en demasiadas ocasiones. Todos los que saben leer entre l\u00edneas (es decir, todos los que saben leer) son perfectamente conscientes de dos cosas: una, que todo esto era un asunto m\u00edo; dos, que gritaba por no llorar y que los destinatarios no eran nunca los mismos. Por otro lado, quiz\u00e1 sea m\u00e1s o menos defendible que aquel que ha tenido que tener la boca bien cerrada durante tanto tiempo pudiese abrirla de vez en cuando, sobre todo cuando ha tenido que escuchar tanto disparate; sobre todo cuando un servidor ten\u00eda como abogado defensor tan solo a su espejo, que es feo, est\u00e1 manchado y tiene un reflejo contradictorio. Tuve que aguantar lo que nadie sabe. Las estad\u00edsticas mostraban diariamente que quienes me negaban el pan y la sal (y que nunca llegar\u00e1n a saber las ra\u00edces de todas las cosas, de todos los males) entrasen de forma compulsiva al blog para darse por aludidos. Hab\u00eda otras veces en las que, despu\u00e9s de haber sucedido alg\u00fan hecho muy desagradable en el que yo era el agraviado de forma p\u00fablica, mi respuesta literaria y, desde luego, carente de referencias concretas, se le\u00eda con lupa para que tuviese otro tipo de consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es bueno vivir con esa presi\u00f3n. Por fortuna, supe librarme de la obsesi\u00f3n de visitar la p\u00e1gina de estad\u00edsticas para liberarme tambi\u00e9n de esa carga que, a mi pesar, sigue existiendo. Lo que es obvio, no lo era para algunos: este blog no era un lugar nacido de mi deseo de meterme con nadie, sino que era un lugar en el que, simplemente, el que hablaba era yo. Y al hablar, uno habla de muchas cosas: de las que le rodean y de las que no. Invito a cualquier sabiondo a vivir durante a\u00f1os privado de lo que m\u00e1s quiere, en condiciones lamentables, sufriendo ataques de ansiedad cada dos por tres. Y con otros males todav\u00eda peores acechando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como digo, no he superado la etapa del sufrimiento porque, desgraciadamente, creo que esto acechaba en mi temperamento y temo que no desaparezca por completo nunca. Sin embargo, el blog segu\u00eda sirvi\u00e9ndome para otras muchas cosas. Nacieron algunas series que me empujaron a la idea de escribir varios libros, animado por muchas personas que me lo aconsejaban en las l\u00edneas del blog y, sobre todo, en charlas con una cerveza entre las manos. Lo m\u00e1s duro era ver que las personas que m\u00e1s cerca pod\u00edan haber estado de todo esto tomaban el blog como ese saco de inmundicias vomitorias. Jam\u00e1s recib\u00ed un empuj\u00f3n amable. Jam\u00e1s una palabra grata. Nada de esto parec\u00eda tener ning\u00fan m\u00e9rito. Lo gracioso es que si esto hubiese sido idea de cualquier otro con un acento o un tono de voz diferente al m\u00edo, le hubieran puesto en los altares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y eso es precisamente lo que me ha llevado a escribir esta entrada, con un aviso para navegantes: el que firma esto va a seguir escribiendo de lo que se le salga en la punta del n\u00edspero. Voy a seguir siendo tan educado como algunos lo son conmigo. Voy a seguir utilizando mi cabecita para inventarme historias. Voy a intentar seguir algunos de los principios que me inculcaron y tambi\u00e9n voy a romper con muchos otros. Voy a procurar compartir con los dem\u00e1s algunas peque\u00f1as habilidades que poseo y tambi\u00e9n a manifestar mi ignorancia de todo lo que no entiendo. Nada ni nadie va a hacer que me calle y solo yo decidir\u00e9 sobre qu\u00e9 o sobre qui\u00e9n hablar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y otra cosa m\u00e1s: en estas l\u00edneas, estar\u00e9 del lado de todos los que quieran acompa\u00f1arme, de forma amable, tierna, ben\u00e9vola o cr\u00edtica. Pero, en mi vida, solo voy a admitir a aquellos, que de acuerdo o no conmigo, decidan estar a mi lado. Porque, aunque no lo parezca, me gustar\u00eda que todos los d\u00edas que configuren el resto de mi vida est\u00e9n llenos de conversaciones, de gui\u00f1os c\u00f3mplices y de sonrisas. Y al que no le guste, que le den por los cuatro puntos cardinales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Imagen de <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/jfabra\/452766230\/\">Jorge Fabra<\/a>.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Noto con profunda tristeza que Verba volant est\u00e1 de capa ca\u00edda. Desde hace unas cuantas semanas (casi meses), hay algo que me preocupa much\u00edsimo m\u00e1s que la falta de ideas: noto que me faltan las ganas de escribir o que, simplemenet, se me olvida el hecho de que tengo abierto ese veh\u00edculo de comunicaci\u00f3n. Lo &#8230; <a title=\"Aviso para navegantes: tenemos cuerda para rato\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2011\/06\/24\/aviso-para-navegantes-tenemos-cuerda-para-rato\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Aviso para navegantes: tenemos cuerda para rato\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[4,61],"tags":[],"class_list":["post-3458","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-laberintos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3458"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3458\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}