{"id":3604,"date":"2011-11-13T20:32:19","date_gmt":"2011-11-13T19:32:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=3604"},"modified":"2015-05-21T08:15:13","modified_gmt":"2015-05-21T07:15:13","slug":"la-vida-contemplada-a-traves-de-la-magia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2011\/11\/13\/la-vida-contemplada-a-traves-de-la-magia\/","title":{"rendered":"La vida contemplada a trav\u00e9s de la magia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rene-lavand-magia.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3605\" title=\"rene-lavand-magia\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rene-lavand-magia.jpg?resize=376%2C394&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"376\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rene-lavand-magia.jpg?w=376&amp;ssl=1 376w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rene-lavand-magia.jpg?resize=286%2C300&amp;ssl=1 286w\" sizes=\"auto, (max-width: 376px) 100vw, 376px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fin de semana ha estado <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ren%C3%A9_Lavand\" target=\"_blank\">Ren\u00e9 Lavand<\/a> en Burgos. Lavand es uno de los mejores cartomagos del mundo y nos deleit\u00f3 el pasado viernes con una conferencia y el s\u00e1bado con\u00a0una magistral actuaci\u00f3n en la Casa del Cord\u00f3n. De Lavand se pueden decir muchas cosas. Inicialmente, lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n es que solo tiene un brazo (perdi\u00f3 el derecho en un accidente cuando era ni\u00f1o). De forma l\u00f3gica, el primer contacto para el que no lo conozca es el asombro de encontrarse con un mago que realiza todos los juegos con una sola mano. Tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n su edad: a sus 83 a\u00f1os, sigue paseando su arte por medio mundo. Pero, inmediatamente, lo de las manos y la edad dejan de tener importancia. Ren\u00e9 Lavand es una de esas personas que llena un escenario, cosa que muchos ans\u00edan o intentan pero que solo los grandes artistas consiguen. Su presencia sobrecoge, sobre todo, por unos ojos atentos y sabios, que, de tanto vivir, parecen contener en su interior todas las respuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lavand sale al escenario y cautiva con sus acciones acompasadas de palabras. Como \u00e9l dice, su conocimiento opera por sinestesia, por un entrecruzamiento de artes que, en el fondo, responden al eterno juego de la m\u00fasica, de las palabras y los silencios. Con su cadencioso acento argentino, el mago demuestra que su arte procede de un duro trabajo t\u00e9cnico, ya m\u00e1s que asimilado, pero siempre entretejido con el don de la palabra. Pese a que \u00e9l quite importancia a su sabidur\u00eda y se autodefina como \u00abcontrabandista de citas\u00bb, el conocimiento de Lavand va mucho m\u00e1s all\u00e1 de acompa\u00f1ar sus actuaciones con palabras de otros. Lavand elabora, entreteje, construye. Su presencia en el escenario es, en s\u00ed misma, toda una lecci\u00f3n de vida. Lejos de los espect\u00e1culos ligeros, el discurso de Lavand se remansa en en los amigos y en los sabios que han aportado tanto a su mundo (al mundo), con la experiencia como compa\u00f1era. En algunas ocasiones, no se sabe si la emoci\u00f3n procede del artista o de la persona: quiz\u00e1s se deba a que ambos, ya, son lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y luego llega la mano desnuda ante el tapete. Un mazo de cartas francesas con las que so\u00f1ar. Bajo la atenta mirada de una c\u00e1mara que permite captar sus movimientos en primer plano, Lavand va demostrando que la magia, en el fondo, no es m\u00e1s que la parte en la que lo inexplicable se explica, la parte en que lo explicable no encuentra palabras. Ni m\u00e1s. Ni menos. El espectador se encuentra indefenso ante la magia bien construida. En un principio, se afana por encontrar un gesto falto, una carta cambiada, un \u00abtruco\u00bb (esa palabra que le causa tanta aversi\u00f3n, consciente de que el truco es impostura y la magia, de ser algo explicable, ser\u00eda, en todo caso, ficci\u00f3n o, lo que es lo mismo, una verdad explicada desde un determinado punto de vista). Despu\u00e9s, el p\u00fablico se relaja y se rinde. Por otro lado, \u00e9l es perfectamente consciente de la progresi\u00f3n de un n\u00famero de magia bien construido, que pasa por cinco momentos: la atenci\u00f3n, el inter\u00e9s, el asombro, la ilusi\u00f3n y el aplauso. En un repaso poco atento, podr\u00eda parecer obvio, pero, si somos realistas, es \u00abm\u00e1gico\u00bb. Una persona enfrentada, con su mirada profunda y su mano, ya veteada por las manchas de la edad y las d\u00e9cadas de presencia en los escenarios&#8230; y una voz que, relajada, se enfrenta al mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lavand dec\u00eda en su libro <em>La belleza del asombro<\/em> (arraigando su pensamiento al m\u00e9todo socr\u00e1tico, es decir, del uso del m\u00e9todo filos\u00f3fico para llegar a la verdad), que el proceso de un artista de la magia pasa en el principiante por la ignorancia incosciente del que no sabe que no sabe. Luego llega a la ignorancia consciente de reconocer su ignorancia. El conocimiento consciente es el del artesano que sabe que sabe y aplica ese conocimiento de forma calculada.\u00a0El \u00faltimo pelda\u00f1o es imposible para el que no es maestro: el conocimiento inconsciente en el que al cerebro se le libera de las cadenas de la consciencia \u00a0y pasa al no tener que controlar lo que sabe, porque el conocimiento ya es algo asimilado y, por lo tanto, constituye una forma de ser y de enfrentarse a la magia y la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la actuaci\u00f3n, el p\u00fablico pasaba por varios estados, por varias reacciones: la primera, el silencio sepulcral de un misterio religioso; la segunda, \u00a0los gestos de incomprensi\u00f3n y asombro que avalan, que en un lugar concreto del universo (un tapete, una mesa, un escenario) se estaban rompiendo las leyes de la l\u00f3gica; la tercera, \u00a0las sonrisas que nos llevan a comprender a todos que, en el fondo, se trata de volver a mirar el mundo con los ojos de un ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actuaci\u00f3n de Lavand logr\u00f3 crear un microcosmos en el que, \u00a0durante hora y media, durante el tiempo que tarda en beberse pausadamente una copa de vino tinto, la vida se contemplaba a trav\u00e9s de la magia. Porque la magia, si es buena, si es exacta, si es bella, no es m\u00e1s que un escenario para que, de vez en cuando, podamos mirarnos a nosotros mismos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este fin de semana ha estado Ren\u00e9 Lavand en Burgos. Lavand es uno de los mejores cartomagos del mundo y nos deleit\u00f3 el pasado viernes con una conferencia y el s\u00e1bado con\u00a0una magistral actuaci\u00f3n en la Casa del Cord\u00f3n. De Lavand se pueden decir muchas cosas. 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