{"id":4574,"date":"2013-08-08T20:16:57","date_gmt":"2013-08-08T19:16:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=4574"},"modified":"2020-05-01T19:07:53","modified_gmt":"2020-05-01T18:07:53","slug":"nunca-deje-nada-para-la-vuelta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2013\/08\/08\/nunca-deje-nada-para-la-vuelta\/","title":{"rendered":"Nunca dej\u00e9 nada para la vuelta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/akunamatata\/4592401629\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4576\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/4592401629_d725bec131.jpg\" alt=\"4592401629_d725bec131\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/4592401629_d725bec131.jpg 500w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/4592401629_d725bec131-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.imdb.com\/title\/tt0119177\/?ref_=sr_1\"><em>Gattaca<\/em><\/a> (Andrew Niccol, 1997) es una magistral pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n que \u2014ignoro por qu\u00e9 raz\u00f3n\u2014\u00a0no suele ser citada entre las pel\u00edculas esenciales del g\u00e9nero. Es una pel\u00edcula que abre tantos frentes que no es posible comentarlos hoy aqu\u00ed, ya que esta entrada no ser\u00e1 hoy una cr\u00edtica cinematogr\u00e1fica. Baste decir que, en un futuro dominado por la gen\u00e9tica, los padres pueden elegir las caracter\u00edsticas, siempre positivas, que tendr\u00e1n sus hijos. En este mundo de hiperselecci\u00f3n, los hijos \u00abnaturales\u00bb, por sus evidentes imperfecciones, suelen ser marginados en todas las facetas vitales. En este contexto, Vincent es uno de esos hijos naturales, en una familia que tiene otro hijo, Anton, que cuenta con todas esas caracter\u00edsticas que le hacen especial. Vincent tiene, desde el d\u00eda de su nacimiento, marcado su destino: tiene cerca de un 90% de probabilidades de morir por un problema card\u00edaco. El sue\u00f1o de Vincent, desde peque\u00f1o, es alcanzar las estrellas. Literalmente. Dedica todo su empe\u00f1o, todas sus fuerzas, todos sus minutos libres a prepararse para ese sue\u00f1o. No contaremos aqu\u00ed \u2013tampoco\u2013 qu\u00e9 es lo que intentar\u00e1 para conseguirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida entre los hermanos, desde su infancia, es de una rivalidad siempre desnivelada en favor de Anton. Uno de los retos es lanzarse a una carrera de nataci\u00f3n en una playa. El reto consiste en nadar y probar qui\u00e9n llega m\u00e1s lejos. Como hemos adelantado, Anton siempre gana. Sin embargo, hay un momento de la pel\u00edcula en la que ambos hermanos, ya adultos, vuelven a retarse. De forma inexplicable, Vincent gana. Anton no se lo puede creer y le pregunta a Vincent c\u00f3mo ha podido batirle. Y este le contesta: \u00abNunca dej\u00e9 nada para la vuelta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre me ha conmovido ese momento de la pel\u00edcula y me gusta aplicarlo a mi pr\u00e1ctica deportiva. Llevo practicando diferente tipo de deportes desde que tengo memoria. Me apasiona el sentimiento de superaci\u00f3n al que se llega mediante el sufrimiento. En el deporte, no se regala nada. Con mis 178 cent\u00edmetros, decid\u00ed dedicarme en mi juventud al baloncesto. A medida que iba ascendiendo de categor\u00eda, me resultaba m\u00e1s dif\u00edcil jugar en el puesto que m\u00e1s me gustaba (escolta, incluso alero) y tuve que jugar en la posici\u00f3n de base. A\u00fan recuerdo que, para ganar dominio con el bal\u00f3n, me dedicaba a ir corriendo unos 10 kil\u00f3metros hasta intentar que el bal\u00f3n fuese la prolongaci\u00f3n de mi mano. O dedicaba horas a estar frente una canasta, totalmente solo, al margen de los entrenamientos, para mejorar el tiro de larga distancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNunca dej\u00e9 nada para la vuelta\u00bb. Es el lema de todo aquel que es deportista (no es lo mismo hacer deporte, por bien que se haga, que ser deportista). Desde hace muchos a\u00f1os, practico varios deportes de resistencia, sobre todo el atletismo y la nataci\u00f3n. Ayer, por ejemplo, estuve tres horas sufriendo alegremente para intentar ser mejor. Tengo 47 a\u00f1os y ser mejor no significa \u2014nunca lo ha sido\u2014 ser \u00abel\u00bb mejor. Basta con intentar superarse cada d\u00eda. Y reconozco, tambi\u00e9n con cierta tristeza, por qu\u00e9 no decirlo, que no encuentro muchos momentos de felicidad en mi vida fuera del deporte. Cuando estoy en plena actividad cuento con los \u00fanicos momentos en los que soy capaz de dejar mi mente totalmente libre de las preocupaciones. Mis pulsaciones suben por la agitaci\u00f3n del ejercicio y no por los vaivenes de la preocupaci\u00f3n. Y, a veces, imagino c\u00f3mo me gustar\u00eda que fuese mi final (que espero, por otra parte, que sea muy lejano): un momento en el que, de tanto nadar hacia el centro de la nada, ya no quede espacio para volver. Es mi forma de intentar llegar a las estrellas: no dejar nada para la vuelta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Imagen de <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/akunamatata\/4592401629\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Akunamatata<\/a>.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gattaca (Andrew Niccol, 1997) es una magistral pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n que \u2014ignoro por qu\u00e9 raz\u00f3n\u2014\u00a0no suele ser citada entre las pel\u00edculas esenciales del g\u00e9nero. Es una pel\u00edcula que abre tantos frentes que no es posible comentarlos hoy aqu\u00ed, ya que esta entrada no ser\u00e1 hoy una cr\u00edtica cinematogr\u00e1fica. Baste decir que, en un futuro &#8230; <a title=\"Nunca dej\u00e9 nada para la vuelta\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2013\/08\/08\/nunca-deje-nada-para-la-vuelta\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Nunca dej\u00e9 nada para la vuelta\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[123,65],"tags":[],"class_list":["post-4574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-deporte","category-sentido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}