{"id":459,"date":"2008-06-11T06:46:49","date_gmt":"2008-06-11T06:46:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2008\/06\/11\/459\/"},"modified":"2008-06-11T06:49:02","modified_gmt":"2008-06-11T06:49:02","slug":"459","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2008\/06\/11\/459\/","title":{"rendered":"Tres historias de \u00e9xitos con un final"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/atmospheric_van.jpg\" title=\"Atmospheric Van\" alt=\"Atmospheric Van\" height=\"378\" width=\"500\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luis \u00c1ngel Herrera fue un poeta cordob\u00e9s pero educado en Granada. Despu\u00e9s de una tentativa frustrada como cr\u00edtico taurino -los toros eran su gran pasi\u00f3n-, Herrera decidi\u00f3 hacer caso a su amigo y novelista Andr\u00e9s Cejudo y present\u00f3 una colecci\u00f3n de poemas con el t\u00edtulo <em>Obsesiones sublimes<\/em> al Premio Internacional de Poes\u00eda Guadamar. Contra todo pron\u00f3stico y gracias al inter\u00e9s de un miembro del jurado que no se dej\u00f3 vencer por las presiones para conceder el premio a un autor ya consagrado, Luis \u00c1ngel Herrera obtuvo el galard\u00f3n que le llevar\u00eda a ver publicada su obra, a la que seguir\u00edan <em>Sombras y decires<\/em> o <em>Llamada en espera<\/em>. A\u00f1os despu\u00e9s, un editor le propuso conmemorar su \u00e9xito con una antolog\u00eda de los textos que, a su juicio, constituir\u00edan lo m\u00e1s granado de su obra. Herrera revis\u00f3 p\u00e1gina por p\u00e1gina, escrito por escrito, y llam\u00f3 al famoso editor para comunicarle que, desgraciadamente, no ten\u00eda ning\u00fan poema digno de volver a ser le\u00eddo y publicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tras el nombre art\u00edstico de Mucambo Achele se esconde la historia de Gaspar Aguirre, un m\u00fasico cubano obligado a vivir en el exilio permanente: ajeno a las nuevas trovas y la adhesi\u00f3n al r\u00e9gimen castrista por un lado, pero cada vez m\u00e1s distante de la obnubilaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la costa de Florida por otro, Achele residi\u00f3 durante casi una d\u00e9cada en Nueva York. All\u00ed depur\u00f3 su t\u00e9cnica como cantante y libr\u00f3 mil batallas cantando en espa\u00f1ol en un estilo que supon\u00eda una mezcla entre son cubano y blues que los cr\u00edticos denostar\u00edan pero que llegar\u00eda a darle la raz\u00f3n ante el p\u00fablico, el aut\u00e9ntico juez de su carrera. Sometido en los a\u00f1os ochenta a los vaivenes del gusto, hizo sus primeras incursiones en la m\u00fasica electr\u00f3nica sabiamente dosificada con toques \u00e9tnicos. La an\u00e9cdota m\u00e1s famosa de su carrera le sobrevino en un concierto en el Palais Omnisport de Bercy: la demanda de entradas para el concierto \u00fanico del d\u00eda 6 de julio de 1993 fue tan grande que, sin que estuviese previsto y a instancias de los promotores, tuvo que realizar un nuevo concierto improvisado tras el recital programado a las ocho de la tarde. A principios de los a\u00f1os 2000, la compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica a la que permanecer\u00eda fiel durante a\u00f1os le exigi\u00f3 que cumpliese el contrato y editase un disco con sus grandes \u00e9xitos. Consult\u00f3 con su arreglista, Arcadio Rubio, con los m\u00fasicos y con los amigos m\u00e1s perseverantes. Cuando les pregunt\u00f3 por alguna canci\u00f3n que mereciese salvarse de la inconsistencia de las modas y del tiempo cruel, nadie lleg\u00f3 a decir ni una palabra: no hab\u00eda ninguna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esteban Preciado fue desde el inicio de su carrera un joven talento para la psiquiatr\u00eda. Formado primero en Madrid y doctorado luego en Palo Alto (California), abandon\u00f3 pronto su trabajo directo con los pacientes para dedicarse a sesudos estudios sobre nuevos f\u00e1rmacos aplicados al estudio de ciertos tipos de depresi\u00f3n. Sus avances en este campo llegaron a salvar cientos de vida de suicidas potenciales, pero Preciado debe su fama ulterior a la creaci\u00f3n cibern\u00e9tica. En California tom\u00f3 pronto contacto con un profesor experto en las nuevas formas de expresi\u00f3n art\u00edstica. \u00c9l, que era un negado para coger un pincel y que jam\u00e1s so\u00f1\u00f3 con rellenar un lienzo con un m\u00ednimo de equilibrio, realiz\u00f3 las primeras experiencias de creaci\u00f3n art\u00edstica utilizando el ordenador. Comenz\u00f3 por creaciones pict\u00f3ricas a partir de las fotograf\u00edas de su hija Sandra y lleg\u00f3 a los museos de arte contempor\u00e1neo con sus videocreaciones, en las que mezclaba conceptos musicales, arte abstracto multicambiante y secuencias cinematogr\u00e1ficas dignas del expresionismo alem\u00e1n m\u00e1s puro. Lleg\u00f3 a la frontera de los setenta a\u00f1os con su libro de memorias titulado <em>Mi vida despu\u00e9s de Cristo y antes de perder la paciencia<\/em>. Una prestigiosa publicaci\u00f3n espa\u00f1ola le propuso realizar cuatro entregas con lo m\u00e1s granado de sus afamadas creaciones, pero \u00e9l contest\u00f3 que no hay manera posible de que el arte se acopie y atrinchere en lo m\u00e1s excelso porque \u00ablo que hace grande al arte es el apogeo del momento y no la evanescencia de la eternidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\" align=\"center\">Esto s\u00ed que son historias. Reales como la vida misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"right\"><span style=\"font-size: 10pt\">(Imagen de <a href=\"http:\/\/flickr.com\/photos\/tamografia\/437048875\/\" target=\"_blank\">Thokrates<\/a>) <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis \u00c1ngel Herrera fue un poeta cordob\u00e9s pero educado en Granada. Despu\u00e9s de una tentativa frustrada como cr\u00edtico taurino -los toros eran su gran pasi\u00f3n-, Herrera decidi\u00f3 hacer caso a su amigo y novelista Andr\u00e9s Cejudo y present\u00f3 una colecci\u00f3n de poemas con el t\u00edtulo Obsesiones sublimes al Premio Internacional de Poes\u00eda Guadamar. Contra todo &#8230; <a title=\"Tres historias de \u00e9xitos con un final\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2008\/06\/11\/459\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Tres historias de \u00e9xitos con un final\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[39,72],"tags":[],"class_list":["post-459","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-arte","category-contrastes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/459\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}