{"id":6166,"date":"2016-08-07T12:12:18","date_gmt":"2016-08-07T11:12:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=6166"},"modified":"2016-08-07T12:12:18","modified_gmt":"2016-08-07T11:12:18","slug":"escribir-dentro-y-el-lugar-de-los-paraisos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2016\/08\/07\/escribir-dentro-y-el-lugar-de-los-paraisos\/","title":{"rendered":"Escribir dentro y el lugar de los para\u00edsos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/flic.kr\/p\/fDSt8X\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6167\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/9617551993_5a648ac649_z.jpg\" alt=\"Inside\" width=\"640\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/9617551993_5a648ac649_z.jpg 640w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/9617551993_5a648ac649_z-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEscribir dentro\u00bb no significa<em> no escribir<\/em>. M\u00e1s bien, supone todo lo contrario, aunque \u2013hay que reconocerlo\u2013 tiene mucho de\u00a0paradoja. Porque escribir dentro parece no escribir para todo el mundo menos para ti. Y porque escribir dentro es un acto muy similar al silencio. El silencio de no escribir existe porque, aunque escribes, musitas y no hablas.\u00a0Se puede escribir dentro por muchas razones. Escribes dentro por no decir determinadas cosas y airearlas a los cuatro vientos y esto supone un acto de contenci\u00f3n y \u2013casi\u2013 una terapia y una lecci\u00f3n. Escribes dentro porque lo necesitas, para evitar tu tendencia m\u00e1s verborreica\u00a0y, sobre todo, lenguaraz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, sobre todo, escribes dentro como proyecto. Miras a los horizontes que no son el horizonte y escribes. Ves\u00a0la l\u00ednea del agua, titubeante, y escribes. Contemplas\u00a0un color con el que tu daltonismo se aturrulla y escribes. Escuchas\u00a0una conversaci\u00f3n y escribes. Oyes\u00a0ese sonido tan peculiar, entre espasm\u00f3dico y contundentemente delicado, y escribes. Acaricias\u00a0el c\u00e9sped irregular con tus manos y escribes. Adivinas lo que esconde una piel y escribes. Husmeas con ansia el aire de un agosto que est\u00e1 siendo fr\u00edo y escribes. Y, todo ello, lo guardas. Lo filtras por todos los poros, lo cuelas hasta depositarlo en un cuenco y lo escribes, esta vez s\u00ed. Una nota suelta. Una frase. Unas palabras alineadas entre guiones. Par\u00e9ntesis y corchetes. Lo depositas para que se sofr\u00eda entre los calores de la pasi\u00f3n y lo dejas macerar con especias y un poco de licor no muy conocido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se confundan: escribir dentro no es \u00abescribir para dentro\u00bb, porque eso ser\u00eda un acto tan poco natural como dejar de respirar y es, justamente, lo contrario. Escribir dentro sirve, sobre todo, para escribir antes, durante y despu\u00e9s. A la vera de nadie, a solas y sin testigo. Un lugar de para\u00edsos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imagen de <a href=\"https:\/\/flic.kr\/p\/fDSt8X\">Astrid Westvang<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEscribir dentro\u00bb no significa no escribir. M\u00e1s bien, supone todo lo contrario, aunque \u2013hay que reconocerlo\u2013 tiene mucho de\u00a0paradoja. Porque escribir dentro parece no escribir para todo el mundo menos para ti. Y porque escribir dentro es un acto muy similar al silencio. 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