{"id":7217,"date":"2019-11-17T19:49:18","date_gmt":"2019-11-17T18:49:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=7217"},"modified":"2019-11-17T19:49:24","modified_gmt":"2019-11-17T18:49:24","slug":"nunca-he-tenido-un-scalextric","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2019\/11\/17\/nunca-he-tenido-un-scalextric\/","title":{"rendered":"Nunca he tenido un Scalextric"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2fd89bfd86a7e9eefcd464a83c5cb669o.jpg?fit=1024%2C781&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-7220\" width=\"512\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2fd89bfd86a7e9eefcd464a83c5cb669o.jpg 1962w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2fd89bfd86a7e9eefcd464a83c5cb669o-300x229.jpg 300w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2fd89bfd86a7e9eefcd464a83c5cb669o-1024x781.jpg 1024w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2fd89bfd86a7e9eefcd464a83c5cb669o-768x586.jpg 768w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2fd89bfd86a7e9eefcd464a83c5cb669o-1536x1172.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">De ni\u00f1o, nunca tuve un Scalextric. Creo necesario recordar que, cuando yo era ni\u00f1o, tener un Scalextric era un s\u00edmbolo de estatus. Estaban los que ten\u00edan un Scalextric y los que no lo ten\u00edamos. Y, los que no ten\u00edamos un Scalextric pod\u00edamos fastidiarnos, sin m\u00e1s. Pero algunos afortunados cont\u00e1bamos con una alternativa: tener un amigo que ten\u00eda un Scalextric. Yo ten\u00eda algunos amigos con Scalextric, pero pocos y poco. Quiero decir que no hab\u00eda muchos (o, al menos, el Scalextric no estaba montado en su casa cuando me invitaban a merendar pan con chocolate o bocadillo de chorizo). Y que los amigos que ten\u00edan un Scalextric ten\u00edan uno muy b\u00e1sico, de esos con forma de elipse, que no permit\u00edan grandes derroches de pericia y velocidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Los ni\u00f1os que no ten\u00edamos un Scalextric viv\u00edamos en inferioridad de condiciones respecto a los que s\u00ed lo ten\u00edan. Cuando en las fiestas del colegio hab\u00eda \u00abCompetici\u00f3n de Scalextric\u00bb los vienes o los s\u00e1bados por la tarde, siempre nos apunt\u00e1bamos y, como no ten\u00edamos pr\u00e1ctica, nos eliminaban a la primera de cambio. Perder en la primera ronda era todo un s\u00edmbolo de ser un perdedor. Yo busqu\u00e9 un triste subterfugio para sobrevivir en esa selva de estatus. Como la pista montada en el colegio era enorme, los \u00abpilotos\u00bb necesitaban \u00abayudantes\u00bb cuando el coche derrapaba o sal\u00eda disparado de su carril por exceso de velocidad. Yo intent\u00e9 ser un ayudante r\u00e1pido y eficaz. No solamente incorporaba al coche con rapidez a su punto id\u00f3neo, sino que echaba para atr\u00e1s los pelillos de los contactos el\u00e9ctricos para que el coche no se atascara. Y, desde ese momento, me convert\u00ed en un ayudante experto, colaborador del piloto. Como todos los a\u00f1os y en todas las competiciones participaba, sal\u00eda y entraba en la sala con fluidez y, en alguna ocasi\u00f3n, con un triunfo, todos los que no estaban dentro pensaban que era un ni\u00f1o con estatus. Los que estaban dentro sab\u00edan que no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Como de ni\u00f1o uno lo espera todo, siempre aguardaba con ilusi\u00f3n a la ma\u00f1ana de Reyes para ver si hab\u00eda suerte. Un a\u00f1o, me las promet\u00ed felices: me levant\u00e9 y vi una caja enorme encima del sof\u00e1 del sal\u00f3n, una caja en la que, de todos los regalos posibles, solamente pod\u00eda caber un Scalextric. Yo sab\u00eda que era casi imposible, que un Scalextric era muy caro y lejano de nuestros posibles, o de los posibles que ten\u00edan los Reyes Magos para casas como la m\u00eda, pero no pod\u00eda ser otra cosa que un Scalextric. Como siempre he sido disciplinado y paciente, dej\u00e9 este paquete en \u00faltimo lugar. Cuando lleg\u00f3 el momento, rasgu\u00e9 el papel de regalo y me encontr\u00e9 con una caja de Ibertr\u00e9n. El Ibertr\u00e9n no era un Scalextric, aunque pudiera parecer su versi\u00f3n ferroviaria. El Ibertr\u00e9n era un juego en el que se montaban ra\u00edles con v\u00edas y manejabas un tren (m\u00e1quina y vagones) a diferentes velocidades. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">De la ausencia de Scalextric, de la presencia de Ibertr\u00e9n y de sus consecuencias para mi vida, siento que tengo que hablar otro d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De ni\u00f1o, nunca tuve un Scalextric. Creo necesario recordar que, cuando yo era ni\u00f1o, tener un Scalextric era un s\u00edmbolo de estatus. Estaban los que ten\u00edan un Scalextric y los que no lo ten\u00edamos. Y, los que no ten\u00edamos un Scalextric pod\u00edamos fastidiarnos, sin m\u00e1s. Pero algunos afortunados cont\u00e1bamos con una alternativa: tener un amigo &#8230; <a title=\"Nunca he tenido un Scalextric\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2019\/11\/17\/nunca-he-tenido-un-scalextric\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Nunca he tenido un Scalextric\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[72,61],"tags":[],"class_list":["post-7217","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-contrastes","category-laberintos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7217","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7217"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7217\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7217"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7217"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7217"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}