{"id":7224,"date":"2019-11-19T20:47:29","date_gmt":"2019-11-19T19:47:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=7224"},"modified":"2019-11-19T20:47:37","modified_gmt":"2019-11-19T19:47:37","slug":"nunca-he-tenido-un-scalextric-pero-tuve-un-ibertren","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2019\/11\/19\/nunca-he-tenido-un-scalextric-pero-tuve-un-ibertren\/","title":{"rendered":"Nunca he tenido un Scalextric, pero tuve un Ibertr\u00e9n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"453\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/i391856263.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7225\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/i391856263.jpg 640w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/i391856263-300x212.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Lo\u00a0dije el otro d\u00eda, <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Nunca he tenido un Scalextric (se abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2019\/11\/17\/nunca-he-tenido-un-scalextric\/\" target=\"_blank\">Nunca he tenido un Scalextric<\/a>. Dejamos la historia (mi historia) cuando, un seis de enero, vi en el sal\u00f3n una caja grande con un envoltorio que yo imaginaba ser de un glamuroso Scalextric con el que echar\u00eda mil y una carreras y cambiar\u00eda al estatus de los ni\u00f1os de mi edad, de todas las edades, que ten\u00edan un Scalextric.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Pero el envoltorio, lo dije tambi\u00e9n, conten\u00eda un Ibertr\u00e9n. Que a cualquier persona le puede parecer la versi\u00f3n en ferrocarril de un Scalextric, pero no lo era. Ni mucho menos. Al rasgar el papel de regalo y contemplar el resultado, puse cara de p\u00f3quer. Sobre todo porque sab\u00eda lo que escond\u00eda ese Ibertr\u00e9n, que no eran sino las ilusiones de mi padre, que hab\u00eda sido ferroviario, para el que los trenes eran lo m\u00e1s. En toda su inocencia y con toda su buena voluntad, pensaba que un Ibertr\u00e9n era mucho mejor que un Scalextric, qu\u00e9 duda cabe, con esa m\u00e1quina de Talgo a escala no-s\u00e9-cu\u00e1ntos, con todos esas v\u00edas, esas traviesas, esa estaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">El Ibertr\u00e9n no era como el Scalextric porque en el Scalextric se echaban carreras entre dos coches y en el Ibertr\u00e9n, aunque pod\u00eda haber m\u00e1s de un convoy, no se trataba de ganar, sino de circular con orden. En el Scalextric, salirse de pista era producto de un chute de adrenalina. En el Ibertr\u00e9n, una aberraci\u00f3n que proced\u00eda de un impulso mal contenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Yo, por supuesto, no sab\u00eda nada de todo eso cuando llev\u00e9 el Ibertr\u00e9n a la mesa del comedor. Mi familia me persegu\u00eda detr\u00e1s, emocionados con mi emoci\u00f3n, que ya he dicho que era aparente. Hicimos la mesa todo lo grande que se pod\u00eda (era misteriosamente prolongable hasta casi el infinito) y todos me ayudaron, con las instrucciones en la mano. Lo primero era montar las traviesas, de una precisi\u00f3n mucho m\u00e1s exquisita que los paneles del Scalextric. Primero fue un circuito sencillo y funcional. El Ibertr\u00e9n no ten\u00eda un mando como el Scalextric, sino un dispositivo con una ruedecita que controlaba la velocidad y alguna cosa m\u00e1s, no recuerdo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">En un arranque de malicia, tend\u00eda a acelerar para que el tren descarrilase, pero me di cuenta pronto de que un tren descarrilado acarreaba consecuencias, vagones orillados, cat\u00e1strofe absoluta. Y empec\u00e9 a aprender a controlarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Luego llegaron las prolongaciones. Alguien de mi familia, no recuerdo qui\u00e9n, ojal\u00e1 fuese mi hermano, me llev\u00f3 a Garfe, una tienda de juguetes que hace tanto tiempo que no existe como para evidenciar que ya no vivo en mi tiempo sino en otro. Y all\u00ed compramos m\u00e1s v\u00edas y m\u00e1s desv\u00edos para que, con un montaje m\u00e1s enrevesado, todo se pareciese m\u00e1s a la simple realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Poco a poco, el comedor de casa pas\u00f3 a ser un desv\u00edo natural de mi habitaci\u00f3n cuando me cansaba de leer tebeos o de tirar un machete de caucho dur\u00edsimo contra el coj\u00edn de la cama con un gorro tipo trampero a lo Daniel Boone. A veces estaba acompa\u00f1ado, en alguna ocasi\u00f3n especial, pero, en otras ocasiones, pasaba mucho tiempo solo montando y remontando, modificando recorridos. Un d\u00eda, alguien, no recuerdo qui\u00e9n, intent\u00f3 montar las v\u00edas demasiado r\u00e1pido por el m\u00e9todo abreviado de abrirlas con un tenedor. Y yo me enfad\u00e9 mucho. \u00abSe pod\u00eda haber metido el tenedor en el culo\u00bb, dije. Y mi madre se enfad\u00f3 much\u00edsimo. Yo no cre\u00eda que fuese para tanto, no s\u00e9, era una forma de hablar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">El Ibertr\u00e9n modific\u00f3 mis deseos de velocidad por mi af\u00e1n de control. La prisa se convirti\u00f3 en calma relativa. El Scalextic era para m\u00ed caos y el Ibertr\u00e9n orden. Sin darme cuenta, hab\u00eda pasado del mito al logos. O yo qu\u00e9 s\u00e9. No s\u00e9 si primero era yo y luego el Ibertr\u00e9n o el Ibertr\u00e9n me hizo un poquito m\u00e1s yo, no tengo ni idea. No ser\u00eda justo pensarlo y deducirlo ahora, a toro pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Lo guardo casi todo, todo lo que puedo, pero creo que no conservo nada del Ibertr\u00e9n en el trastero. Bueno, s\u00ed. Durante a\u00f1os, a\u00f1os y a\u00f1os, las luces del \u00e1rbol de navidad se controlaban con el mando el Ibertr\u00e9n. Mi hermano, que era un manitas y ten\u00eda siempre buenas ideas, utilizo el control del Ibertr\u00e9n que se hab\u00eda estropeado para encender y regular las luces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\">Y a m\u00ed, que odio las fiestas de navidad con todas mis fuerzas, se me enciende una chispa de alegr\u00eda cuando veo el mando que hizo mi hermano. Hace a\u00f1os que no se puede usar, la seguridad ha cambiado y ahora ser\u00eda peligros. Pero est\u00e1 ah\u00ed siempre, para regular y controlar esta pu\u00f1etera melancol\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo\u00a0dije el otro d\u00eda, Nunca he tenido un Scalextric. Dejamos la historia (mi historia) cuando, un seis de enero, vi en el sal\u00f3n una caja grande con un envoltorio que yo imaginaba ser de un glamuroso Scalextric con el que echar\u00eda mil y una carreras y cambiar\u00eda al estatus de los ni\u00f1os de mi edad, &#8230; <a title=\"Nunca he tenido un Scalextric, pero tuve un Ibertr\u00e9n\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2019\/11\/19\/nunca-he-tenido-un-scalextric-pero-tuve-un-ibertren\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Nunca he tenido un Scalextric, pero tuve un Ibertr\u00e9n\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[72,65],"tags":[],"class_list":["post-7224","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-contrastes","category-sentido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}