{"id":7807,"date":"2021-12-22T08:55:02","date_gmt":"2021-12-22T07:55:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=7807"},"modified":"2021-12-22T08:55:06","modified_gmt":"2021-12-22T07:55:06","slug":"le-llamaban-trinidad-una-historia-personal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2021\/12\/22\/le-llamaban-trinidad-una-historia-personal\/","title":{"rendered":"Le llamaban Trinidad. Una historia personal"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1.jpg?resize=1024%2C576&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-7808\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1.jpg?resize=1536%2C864&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1.jpg?resize=624%2C351&amp;ssl=1 624w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Si digo que <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.imdb.com\/title\/tt0067355\/?ref_=nv_sr_srsg_0\" target=\"_blank\">Le llamaban Trinidad<\/a><\/em> es una pel\u00edcula que me encanta, muchos pensar\u00e9is que os estoy tomando el pelo. Pero no.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante toda mi infancia y mi primera adolescencia, tuve la suerte de que mi padre me llevaba a todas las pel\u00edculas (\u00abautorizadas\u00bb, claro) que pon\u00edan en los cines de mi ciudad. Eran tiempos en los que, junto con el cine de estreno, hab\u00eda muchos salas que ofrec\u00edan sesiones dobles que, de una u otra manera, repon\u00edan sin parar.<\/p>\n\n\n\n<p>No recuerdo cu\u00e1ndo la vi por primera vez, mas para un ni\u00f1o serio y algo triste como yo era una delicia disfrutar de una pel\u00edcula del oeste, con mamporros a mansalva, con un d\u00fao de protagonistas antag\u00f3nicos en el que era inevitable ponerse de parte de Trinidad, un personaje que, pese a lo que ten\u00eda de vago y guarro, no dejaba de destilar elegancia y socarroner\u00eda tras esos ojos claros y brillantes. Salvando las distancias, era algo as\u00ed como ver a Ast\u00e9rix y Ob\u00e9lix traspasados a los estertores del <em>spaghetti-western<\/em>. Una parodia de las pelis que hab\u00edan acabado por llevar al ocaso del g\u00e9nero hasta que volvi\u00f3 a resucitar con motivos crepusculares. La pel\u00edcula cont\u00f3 con una secuela con los mismos actores, llamada <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.imdb.com\/title\/tt0068154\/?ref_=fn_al_tt_1\" target=\"_blank\">Le segu\u00edan llamando Trinidad<\/a><\/em>, que motiv\u00f3 una divertida confusi\u00f3n que condujo a que mi padre y yo vi\u00e9semos en el cine la primera de ellas no s\u00e9 cu\u00e1ntas veces.<\/p>\n\n\n\n<p>Tocaba el d\u00eda de ir al cine y mi padre me ped\u00eda que mirase la cartelera en el peri\u00f3dico. De vez en cuando, se produc\u00eda la feliz casualidad de que volv\u00edan a reponerla. Y yo le dec\u00eda que pod\u00edamos ir a \u00abuna de los hermanos Trinidad\u00bb. Y mi padre se hac\u00eda el tonto y dec\u00eda que si esa no la hab\u00edamos visto. Y yo me hac\u00eda el tonto dos veces y le dec\u00eda que no, que era otra de la misma saga. Y mi padre esbozaba la sonrisa entreverada y me dec\u00eda que vale, que \u00edbamos a esa.<\/p>\n\n\n\n<p>Entr\u00e1bamos en el cine y empezaba la pel\u00edcula. Y ve\u00edamos ese inicio m\u00edtico, con el caballo tirando de una hamaca en la que vaguea el deslavazado protagonista. Mi padre se acercaba y me susurraba un \u00abMe has enga\u00f1ado, es la misma\u00bb y yo, mirando la pantalla, le dec\u00eda que igual es que empezaba de la misma manera que las otras. Pero llegaba a la tasquilla donde le daban de comer, le arrebataba la sart\u00e9n al due\u00f1o, se aprovisionaba de legumbres para parar un tren en un ambiente tenso que se remataba con un sonoro reg\u00fceldo y ya no cab\u00eda duda. Yo me mor\u00eda de risa, tanto por la escena como por la situaci\u00f3n, en la que ve\u00eda de reojo a mi padre sonre\u00edr abiertamente consciente de que, una vez m\u00e1s, volv\u00eda a ser feliz viendo una parodia de pel\u00edculas del oeste.<\/p>\n\n\n\n<p>Y <em>Le llamaban Trinidad <\/em>se convirti\u00f3, por repetici\u00f3n y reiteraci\u00f3n, en una pel\u00edcula que fueron muchas, todas distintas y todas la misma. Pel\u00edculas que, de puro ligeras, han calado en m\u00ed de manera muy profunda. Mi padre ya no est\u00e1, pero yo he visto alguna vez con mi hijo la pel\u00edcula en la tele. Y sigo viendo llegar a Terence Hill desde ninguna parte, con el caballo ejerciendo de GPS y arrastrando la tumbona en la que \u00e9l esta tranquilamente dormido, lleno de mugre. Y, gracias a \u00e9l, sigo evocando esos ojos azules profundos y esa sonrisa a medias con las que fuimos tan felices gracias a las ficciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si digo que Le llamaban Trinidad es una pel\u00edcula que me encanta, muchos pensar\u00e9is que os estoy tomando el pelo. Pero no. Durante toda mi infancia y mi primera adolescencia, tuve la suerte de que mi padre me llevaba a todas las pel\u00edculas (\u00abautorizadas\u00bb, claro) que pon\u00edan en los cines de mi ciudad. Eran tiempos &#8230; <a title=\"Le llamaban Trinidad. Una historia personal\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2021\/12\/22\/le-llamaban-trinidad-una-historia-personal\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Le llamaban Trinidad. Una historia personal\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[59,44,65],"tags":[],"class_list":["post-7807","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cine","category-comparaciones","category-sentido"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pLsVN-21V","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7807"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7807\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}