{"id":8098,"date":"2023-08-16T09:17:40","date_gmt":"2023-08-16T08:17:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/?p=8098"},"modified":"2023-08-16T14:41:42","modified_gmt":"2023-08-16T13:41:42","slug":"politropia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2023\/08\/16\/politropia\/","title":{"rendered":"Politrop\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/flic.kr\/p\/2iNAqti\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"799\" height=\"533\" src=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/49754032543_273430e6d1_c.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8099\" srcset=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/49754032543_273430e6d1_c.jpg 799w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/49754032543_273430e6d1_c-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/49754032543_273430e6d1_c-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llevo tanto tiempo sin escribir de manera asidua, que me temo que haya olvidado c\u00f3mo se hace. Me refiero tanto al olvido de describir y de sus t\u00e9cnicas e inspiraciones, como al olvido de hacerlo de manera diaria, con la rutina satisfactoria del que desayuna lo que le gusta o del que pasea entre las sombras en el calor del verano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Llevo mucho tiempo sin sentarme ante el ordenador para sugerir mediante el teclado algo medianamente imaginativo. Me limito a cumplir el expediente de cualquier tr\u00e1mite administrativo, a intentar dome\u00f1ar el correo electr\u00f3nico sin que se desborde, a preparar esas clases que tanto me absorben y que tanto me incapacitan para el resto de las cosas de mi vida. La cabeza se me ha convertido m\u00e1s en una m\u00e1quina que en un para\u00edso de la fabulaci\u00f3n y cualquier excusa es v\u00e1lida para posponer el momento<span class=\"Apple-converted-space\">&nbsp;<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya sin t\u00e9cnica, ya sin imaginaci\u00f3n apenas, a veces me pregunto si de verdad tengo algo que decir. No me refiero, por supuesto, a decir algo interesante y que interese a los dem\u00e1s, sino algo que me satisfaga a m\u00ed mismo, al menos vagamente. Estoy leyendo una novela sobre un padre y un hijo, sobre h\u00e9roes y retornos, sobre epopeyas y viaje. En un momento al protagonista, que es profesor de literatura cl\u00e1sica, le pregunta un alumno c\u00f3mo va a abordar el seminario del semestre, a lo que el profesor contesta que empezar\u00e1n por el principio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esto de los principios es asunto escabroso. En un libro, empezar por el principio puede referirse a la primera oraci\u00f3n, al primer p\u00e1rrafo, al primer cap\u00edtulo, a la primera parte. Pero la historia puede estar contada en un orden diferente al de la narraci\u00f3n, que ha podido comenzar por el medio, por el principio, por el final, por los cerros de \u00dabeda o por alguien que ten\u00eda una granja en \u00c1frica. La narraci\u00f3n puede, incluso, dar saltos o perderse en la espiral de un embudo que se lo traga todo o que, atascado, no admite ni una gota m\u00e1s de quiebros y requiebros.<span class=\"Apple-converted-space\">&nbsp;<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saber de principios es muy loable porque supone conocer espacios y tiempos, incluso de valores morale. Supone conocer un orden preexistente, o mejor, supone crear un orden sobre la marcha. Y ese orden marcar\u00e1 no solo la narraci\u00f3n, sino la historia del relato y tambi\u00e9n nuestra vida misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo malo es cuando alguien cuenta historias y no tiene principios. Una vez, acud\u00ed a un curso de escritura creativa y su director, y al que parec\u00eda que le gustaba lo que escrib\u00eda en la forma, me recriminaba continuamente que escribiese sobre la escritura misma sin avanzar ni un mil\u00edmetro en la historia, que siempre era &nbsp;autoficticia y, por lo tanto, autodestructiva. Yo no me atrev\u00eda a decirle que a m\u00ed lo que me guiaba y me gustaba era coger la barca para remar diligentemente hacia ninguna parte. Depurada mi vida por un exceso de razonamiento (que tanto desagradaba a mi padre, tan ca\u00f3ticamente imaginativo), prefiero guiarme por mi gusto para perderme en los m\u00e1rgenes. En el fondo, Parm\u00e9nides y Her\u00e1clito siempre han confluido, entre sus visiones opuestas, en el Ser, cambie o no cambie, ande o no ande.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escribo esto, por lo tanto, como declaraci\u00f3n de principios. O como declaraci\u00f3n de no tenerlos. Ahora recuerdo que empec\u00e9 a escribir un poemario que se llamaba precisamente as\u00ed, <i>Cuesti\u00f3n de principios<\/i>, aunque siempre fui consciente de que no lo acabar\u00eda nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto me recuerda que, en la novela que leo, se menciona la palabra <i>politrop\u00eda<\/i>, el hecho de dar vueltas y m\u00e1s vueltas. Lo que ocurre es que Ulises\/Odiseo, supo volver. O al menos, tuvo a Homero para que, entre m\u00e1s vueltas que idas (aunque siempre hubo que ir para volver), entre tejidos y destejidos, para hacerle protagonista de una historia. Y de una vida certificada palabra por palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con imagen de <a href=\"https:\/\/flic.kr\/p\/2iNAqti\">Thomas Hawk<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llevo tanto tiempo sin escribir de manera asidua, que me temo que haya olvidado c\u00f3mo se hace. Me refiero tanto al olvido de describir y de sus t\u00e9cnicas e inspiraciones, como al olvido de hacerlo de manera diaria, con la rutina satisfactoria del que desayuna lo que le gusta o del que pasea entre las &#8230; <a title=\"Politrop\u00eda\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/2023\/08\/16\/politropia\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Politrop\u00eda\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"footnotes":""},"categories":[61,65],"tags":[],"class_list":["post-8098","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-laberintos","category-sentido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8098"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8098\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8101,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8098\/revisions\/8101"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbinavolant.com\/verbavolant\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}