Por Raúl, hace 9 meses y 10 días

Los malos son los mejores (II): Garfio

Garfiobl

Puede ser esta una entrada controvertida: meterse con el protagonista de la magnífica obra de Barrie no deja de ser osado y pretencioso. La verdad sea dicha, me parece una historia muy bonita: en el interior de cada adulto se acurruca el niño que fuimos. Nos gusta que nos cuenten historias bonitas que aparcan la rutina de la vida, nos gusta girar en la segunda estrella a la derecha y sumergirnos en la ficción. Eso está bien. Pero Peter Pan, el de la película de Disney de 1953… No lo digo por la peli, que me gusta. Me gusta casi tanto como esa maravilla que es Peter Pan: la gran aventura dirigida por Hogan en 2003: reconozco no sin cierto rubor que el credo de la ficción («Yo creo, sí creo, yo creo en las hadas») me encandila y apasiona. Pero el molesto personajillo de nariz respingona no tiene ni color si lo comparamos con el Capitán Garfio. Por mucho que se le intente desprestigiar entre resfriados y tiritonas o con una barba cerrada difícil de afeitar, su casaca, su bigote atildado, su elenco de garfios, sabiamente elegidos para la ocasión, su porte entero están muy por encima del niñato que anda por ahí perdiendo su sombra. Aunque reconozco que no me importa que se sienta acosado permanentemente por el cocodrilo: a fin de cuentas, es un malo que se come al malo, pero no se parece a la madre superiora. El personaje, además, se presta a estirar las intrepretaciones psicoanalíticas. Fue todo un acierto que, en la película de Hogan, el personaje de Garfio y el del padre de los nenes, Mr. Darling, fuesen interpretados por el mismo actor, Jason Isaacs. Lo que no sé ya, puestos en plan Freud, es si John y Michael le odiaban y Wendy le amaba… Cada uno que cargue con su complejo de Edipo (y Electra).

Por cierto, que no sería justo dejar de lado a otra mala-de-verdad que quizá merezca toda una entrada: Campanilla. Todo un símbolo de envidia y arrepentimiento, de amor y odio en estado extremo.

En fin, Garfio: manipulador, mentiroso, arrogante, malo-malísimo… tú también te has ganado a pulso (y con una sola mano) la inmortalidad. Y que el niñato cargue con su síndrome por los siglos de los siglos.

Garfcamp

2 comentarios

#1. pedro ojeda escudero, hace 9 meses y 10 días

Qué cierto, qué cierto. Pero recuerda, además, que Peter, en la historia original, luchaba contra su sombra: quizá el País de Nunca Jamás sea el País Al Revés.

#2. Raúl, hace 9 meses y 8 días

Es que, como dices, Pedro, lo de Peter Pan tiene mucha enjundia. Aquí, porque se trata solamente de un «divertimento» para hablar de malos, pero las interpretaciones psicoanalíticas, por un lado (la lucha contra la propia sombra) y las implicaciones sobre la teoría de la ficción por otra darían paras líneas y líneas. Todo será meterse un día en el asunto.

Escribir un comentario

Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:





* Campos requeridos

Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>.

No hay trackbacks

Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://​www.urbinavolant.com/​verbavolant/​index.php/​2007/​11/​17/​los-malos-son-los-mejores-ii-garfio/​trackback/