— Verba Volant

Cosas que hacer cuando estás muerto (blogológicamente muerto)

Cortocircuito

Mi ausencia en Verba volant llega ya a nivel de rotación trienal de cultivos (parece que éste toca barbecho). Quizá sea mejor calificarla de pájara monumental. El que haya experimentado una sabrá a lo que me refiero: vas corriendo (o en bici) y te encuentras muy bien, vas a ritmo o incluso aceleras un poquito con una media sonrisa. Disfrutas hasta del paisaje. De repente, las piernas se te agarrotan en perfecta consonancia con una cabeza que se atonta, que pierde la noción del tiempo y el espacio. Cuando llega la pájara, no hay nada que hacer. No puedes continuar con el ritmo y lo que queda es ir al trantrán con la mirada perdida pero con un único objetivo: llegar, a ser posible vivo.

Bueno, pues algo de esto me está ocurriendo. Cuando antes siempre acudían mil ideas en hilera, ahora no llegan ni metiendo el cubo en el pozo, que parece seco. Cuando antes juntabas cuatro palabras y dos igual hasta quedaban bonitas, ahora te sientas y miras la pantalla como una vaca viendo pasar el tren.

¿Qué se hace mientras se está blogológicamente muerto? Lees (poco). Te apalancas horas y horas en la televisión para sufrir una sobredosis de basura. Escuchas música, pero no toda la que querías. Miras por la ventana cómo pasa la vida por los cuerpos de los demás. Consumes unos días de tu tiempo en no hacer absolutamente nada, en el sentido más absoluto del término.

Eso sí, has revivido en otros gracias a las películas y las series que van enriqueciendo esa vida que no tienes. Has pensado de forma difusa y lateral, pensando en la plasticidad del cerebro. Al final, llegas a la conclusión de que el tuyo es más plastilina que plástico y que tus neuronas son más cristales llenos de mierda que otra cosa.

Escribes alguna cosilla en Twitter, porque es éste un medio de ráfagas y tienes todavía munición con la que disparar unos tiros aunque no valgan ni con mucho para ganar batallas. Y, de todas esas ideas escupidas, piensas que hay una que tiene más sentido que las demás: que estás haciendo una copia de seguridad de tu disco duro y que, cuando el volcado estaba en proceso, un corte de luz ha mandado todo a la mierda.

(Imagen de GONZOfoto.)

5 comments
  1. Merche Pallar&eacute says: abril 2, 20109:07 pm

    Aún te queda mucha vida bloguera. No tires la toalla. Besotes, M.

  2. Judit Esteban says: abril 2, 20109:18 pm

    Yo ya te he dicho más de una vez que esto que dices es normal. Y tú me lo has dicho más de una vez: tengo que aceptar que mi cabeza es muy limitada y bla bla bla…

    ¿Por qué no pruebas con la escritura automática?o…yo que sé, también puedes probar con el catálogo de imágenes que no existen, con las "canciones prosificadas y levemente modificadas " o intentar relatar alguna de tus historias ( te recuerdo que todavía nos debes una continuación de algunas tales como la de la biblioteca de París).

    Escucha a Lennon, lee a Shakespeare y busca ventanas ( hacia fuera o hacia dentro) para inspirarte ( en el fondo, ¿qué te voy a contar yo a ti de esto?).

  3. pedro ojeda escudero says: abril 2, 201011:21 pm

    y se escribe una entrada como ésta, en la que se cuentan las dificultades: también lo hizo Larra.

  4. Bipolar says: abril 4, 20101:32 am

    Yo sacaría del armario a Chipirón, a quien, todo hay que decirlo, echo mucho de menos. Y a su tinta. Of course.

  5. KOKYCID says: abril 5, 20102:27 am

    El barbecho es sanisimo. Debería ser obligatorio en todas las actividades. Hay años sabáticos que generan grandes éxitos. Y que decir de esa semanita que no sales ni un solo día a correr porque por fin escuchas al cuerpo que te lo estaba pidiendo a gritos…

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