Qué significa ser minoritario en el mundo 2.0

Vivimos en el mundo 2.0, en el que se cuentan las redes sociales por el número de amigos o seguidores, los blogs por número de «enganches» a las RSS o por la cantidad de comentarios que origina cada entrada. Pese a que pueda parecerlo, no es un mundo nuevo. Es un mundo paralelo y deudor de de las listas de los libros más vendidos, de las canciones que están en el top (40, 100, el número que se quiera), de los ingresos que originan las películas en las salas y en su venda en diferentes soportes. Es el mundo de la cantidad, de los números que ennoblecen cuanto más altos sean y más significativos.

Todo aquel que esté un poco al tanto de cómo se originan estas escalas, sabe que, tras el poso de verdad, se esconde la trampa: los números se hinchan, las cantidades se compran y todo gira en torno a un modelo de negocio, lo que equivale a decir que, tras el número, se esconde una técnica de mercado. ¿Es paralela esta situación en la parcela del mundo 2.0 que no desea ser negocio? No sé, a ciencia cierta, cuál es la contestación. Quizá podría adivinarla si a ese 2.0 gratuito se le tentara con las mieles de la publicidad y una oportunidad auténtica de ganar dinero. Lo que sí se es que, en la minoría, por muy mayoritaria que sea, también se esconde la estrategia.

Hay que decir, ante todo, que no hay una postura más genuina o auténtica que otra. Cada uno hace con sus amigos, sus seguidores o sus comentaristas lo que quiere (o lo que puede). A veces puede ser gratificante crear toda una comunidad de acólitos que parezcan obligados a danzar al ritmo de una sugerencia (a veces, desvirtuando una buena idea). A mí me dijeron ayer que escribía un blog para mí mismo (lo cual no es sinónimo de que sea un blog personal). Me lo tomé como un cumplido, aunque quizá no se sepa que, a veces, la difusión de un blog y su lectura sea una práctica privada que no tiene por qué ser ostentosa, ni aparatosa, ni registrada en forma de comentario o avalada con una exposición estadística. La lectura va por dentro de todos aquellos que se reconocen, al menos en parte, en las palabras que, siendo de otros, son suyas.

La creatividad no es sinónimo de cantidad. Ni todo lo contrario.

7 comentarios en “Qué significa ser minoritario en el mundo 2.0”

  1. Buenos días, Raúl Urbina:

    FELICIDADES, en tu cumpleaños.
    Te deseo lo mejor.
    Por si pasa TUCO por tu blog, como también es el día de su celebración, mis felicidades también para él.

    Saludos.

    P.D.: Por cierto, en mi agenda pone Sant Pío V. Miraré un poco -para informarme- a ver si consigo ser un poco mejor.

  2. Buenos días, Raúl Urbina:

    Cada cual, en las redes sociales, sabemos qué buscamos, ¿o no?; y cuando se entra en ellas, lo primero es para uno mismo, desde luego.
    No todo el mundo que pasa por el blog tiene que dejar su huella, ni el dueño del blog debe pretender imponer esa especie de obligación. Hay entradas en los mejores blogs, entre los que sitúo el tuyo, que te dejan pensando, e incluso haces un intento de escrito que luego -por algún motivo- no envías.
    Lo que sí puedo decir es que hay muchos lectores que no se ven y que aprecian lo que se cuelga, y echan en falta los retrasos en las entradas.
    Saludos.

  3. Como siempre, dando en el clavo. Desde mi punto de vista entre ambas aguas, comparto tu opinión. Por suerte en el dospuntocerismo hay sitio para todos y aún se puede ser creyente y excéptico al mismo tiempo.
    Menos mal que nos queda Verbavolant 😉

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