Nubes de palabras
Mis palabras vuelan porque existe el viento. Un día, una frase con sujeto y predicado se desplaza de una zona de baja presión a otra de baja presión y se convierte en un pensamiento diferente, con hipervínculo nuevo y con diferentes sentidos. Las brisas marinas en las que se bañan las palabras con la dulce salazón del mar se transforman otras veces en vientos tempestuosos que arrastran los vocablos de su decir primigenio para impulsarlos con el brío de la borrasca. Hay días de vientos alisios, pero también galernas cantábricas, polvorientos lebeches. A veces, hasta el siroco se convierte en un soponcio de pena, asombro o estupefacción. De la mar en calma chicha a la marejadilla, de la mar rizada a la fuerte marejada, las palabras se revuelven, se hunden, regurgitan espuma o se mecen plácidamente en el lecho de nuestros sueños para mecerse en nuestras ilusiones o para intentar erosionar nuestro futuro.
Hoy, las palabras de Verba volant se han aglutinado y se han transformado, tal y como podéis apreciar en la imagen que encabeza la entrada. Porque los blogs, con el viento, van soltando palabras que caen en vuestras pantallas, saltan por vuestros pensamientos, suben como escalofríos o como pelotazos de humanidad a vuestro cerebro para luego volver a acunarse, a volar, a formar en el cielo nebulosas de etiquetas de lo que significa nuestro mundo. Al final, estas nubes son el cuadro de nuestro ser y de nuestras ideas, de nuestra inconsciencia y de nuestra voluntad. Las nubes se traducen cada vez en tonalidades diferentes con distintas formas. Cada blog tiene su nube para inundar el firmamento. Lo único que tenemos que descubrir es cuál de todas es nuestra masa nebulosa. Y Wordle está ahí para descubrirlo y para crear nuestra propia nube de entradas sueños.
(Concebido a partir de descubrir Wordle en Bibliotecarios 2.0)




¡PRECIOSO! tu post de hoy–bueno me gustan todos. Especialmente el primer párrafo con esos vientos y esos mares calmos y revueltos. Los he experimentado todos yendo de Ibiza a Formentera… Besotes, M.
Me alegra haberte servido de ayuda y de que Wordle pueda contribuir ilustrando textos tan bellos.
Y yo soy un pescador que todos los días faeno con mi barquichuela en estas aguas, que son mansas unas veces y otras bravas , y siempre me llevo un pescado. A veces del tamaño de mis dos brazos estirados.
Qué pena que el diseño no sea tuyo original, los ojillos se me han emocionado… Haré mi nube de sueños, ¡qué bonito! o de pesadillas…
El azar te ha propiciado esta frase: "hago punto", no te preocupes, hay cosas peores….
Enhorabuena por tu nuevo espacio volante…, lleno de nubes de escritos tan buenos. Por aquí nos veremos. Saluditos
[...] Decíamos que las palabras forman nubes. La lectura es nuestra manera de acumular palabras y experiencias en esas nubes que, henchidas de términos, acaban por pesar tanto en nuestra cabeza como para que un día decidamos que se derramen por nuestras manos hacia la pluma, hacia el lápiz o hacia el teclado. Se transforman, entonces, en formaciones nebulosas dirigidas hacia el papel o hacia la pantalla. Surgidas de nuestro universo, de nuestros miedos, de nuestras alegrías, de nuestras emociones. Con todos los defectos y virtudes de haberlas bebido, deglutido y expulsado. Con el inmenso placer -teñido de vergüenza- de que sean compartidas con otros. Con la ilusión de pulsar la a, la m, la o y la r y que alguien adivine que hablamos de sentimientos y con la intención e pulsar la o, la d, la i y la o y que alguien piense que hablamos desde la frustración y del rencor. Con la ingenuidad de que las crean nuestras y exclusivas, o con la excesiva condescendencia de pensar que son prestadas y totalmente ajenas. Recibimos las palabras para ordenarlas en un nuevo caos. Contamos las mismas historias de siempre con nuevos medios para convertir los mismos argumentos en la piel de nuestro relato. Con la impotencia de no ser Shakespeare y con la altivez de pensar que somos diferentes. Con la debida cautela y el factor de protección necesario y con la temeridad de estar demasiado expuestos al sol, que cuartea el cutis de nuestras frases. Contamos las historias de nuestra soledad para no sentirnos solos. Y contamos las historias de nuestra felicidad para crear ficciones. La ficción de que los demás crean que somos felices. [...]
[...] comentado soble Wordle: 233grados, Verba Volant, Fernando del Pozo, etc… Compartir: Estos iconos enlazan a servicios de marcadores sociales [...]