— Verba Volant

Cosas que haré esta Nochebuena

El árbol de Navidad en el Rockefeller Center. Qué bonito...

 

  1. Pasar esta noche mágica solo.
  2. Abrir una lata de bonito, servir su contenido en un plato y masticar despacio. Añadir algo más, lo que se tercie, lo que esté de guardia en el frigorífico.
  3. NO ver la tele.
  4. Escoger un bonito y tradicional objeto navideño. Por ejemplo, éste.
  5. Escuchar un poco de música. Al final, seguro que escucharé a Los Secretos. Primero escucharé ésta y luego, seguramente, esta otra. Y luego dejar iTunes en modo aleatorio.
  6. Acordarme de los muertos (perdón, ¿no se verá la tachadura?) de alguien. No todo van a ser buenos sentimientos…
  7. Intentar escribir una entrada de Verba volant en los minutos próximos a las doce de la noche para contar la experiencia.
  8. Irme a la cama leyendo en voy alta las Elegías de Duino de Rilke.
  9. Dormir, dormir y dormir. Esperando que llegue un nuevo día.

A ver si hay suerte.

 

(La foto es de picassina)

6 comments
  1. pedro ojeda escudero says: diciembre 19, 20076:15 pm

    Un buen refugio contra el exceso de estos días.

    Tranquilidad, normalidad y cordura.

    Nos lo contamos.

  2. Sr.K says: diciembre 20, 200711:14 pm

    Hay que echarle más que dos huevos par adecir de verdad que no a la Navidez. Buen plan. Si los que no han comentado no lo han hecho porque piensan que es muy triste están muy equivocados. No es una voluntad triste, es una voluntad liberadora lo que veo.

    Enhorabuena.

    Por cierto, ¿voy a tener que empezar a montar una escuela de autorretretes? ¿o una vanguardia? ¿se siguen llamando así, vanguardias?

  3. Raúl says: diciembre 21, 200711:57 pm

    Nos lo contaremos, Pedro, nos lo contaremos.

    En efecto, Sr. K, es un plan liberador. Cierto es que no me lo planteo como algo destructor, sino constructivo. Quiero probar qué tal me siento. Y me imagino que bien.

  4. Raúl says: diciembre 22, 20071:02 am

    Y se me olvidaba, Sr. K: no lo dudes, tus autorretretes han creado escuela. El que hice en una de las entradas

    (Los días y los días) es condenadamente manierista, pero bueno… Y lo dije en su día comentando un derivado de Pedro: has creado un género.

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