— Verba Volant

La pelota en el tejado

Tennisball

«Aquel que dijo ‘Más vale tener suerte que talento’, conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuántas cosas escapan a nuestro control. En un partido, hay momentos en que la pelota golpea el borde de la red y, durante una fracción de segundo, puede seguir hacia delante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte, sigue hacia delante y ganas, o no lo hace y pierdes.»

Así comienza Match Point, película dirigida por Woody Allen. Y se me ocurren varias cosas: la primera, que en los partidos de tenis el jugador afortunado que logra ganar un tanto gracias a este punto de suerte, pide disculpas a su rival. La segunda, se me insinuó cuando se acercaba el final de la película. Hay veces que la pelota cae de tu lado de la red; crees que has perdido el punto; lamentas y saboreas -somos un poco masoquistas- la derrota; y la vida -la suerte, el sino, el hado- pone la victoria de tu lado. Pero para eso hay que esperar al final. Del partido. De la vida. De la película.

3 comments
  1. manzacosas says: agosto 27, 20082:22 pm

    Hola. Tienes razón, pero quizá el problema esté en la espera, en el tiempo de espera y en la incertidumbte del resultado. Y luego, cuando llega el final, resulta que llega para todo, como la vida misma. Iba a firmar como el pesimista, pero no. Te saluda Manzacosas

  2. Mercedes Pallar&eacu says: agosto 28, 200811:50 am

    ¡El final puede ser el gran premio! Por lo menos se descansará… Besotes, M.

Tu comentario

*

A %d blogueros les gusta esto: