Caramelos

Cry A

La vida es un caramelo, una perita en dulce, una utopía realizada. Te lanzas al mundo naciendo, en el divertido deslizar del tobogán de un parque acuático. Inhalas tus primeras bocanadas de aire puro, rodeado de una limpieza que es aséptica y te inicias en la existencia cobijado bajo el ala protectora de un beso, un abrazo, una caricia.

Cry B

El proceso continua, creces al compás de tus huesos, de tus pelos en las piernas, de tu ego instalado en el mundo. La espalda es tan recta como lo permiten tus engastadas vértebras, tu pecho te ensalza hasta el horizonte, tu sonrisa de predominio se alimenta de todos los yogures que te tragaste, de todas las piezas de fruta que ingeriste, de todos los chascarrillos que contaste.

Cry C

Tu madurez fue el éxito del trabajo, de la familia, del coche cada vez más grande. Tus pasos se contaban por zancadas, tu ambición por escalafones, tu responsabilidad por palmaditas en la espalda. Nunca el Universo fue tan tuyo, avalado por los años, por los esfuerzos, por las muescas que hiciste en la culata de tu arma.

Cry D

La vida es un caramelo que te hace sentirse ciudadano del mundo y ciudadano de ti mismo, de tu patria, de la de los demás. Urbanita en el campo y honrado campesino en el asfalto. La vida es un caramelo. Como todos los caramelos, se desgastan en la lengua. O los masticas. O algún hijo de la gran puta te los quita de la boca.

Las fotografías pertenecen a la serie End Times de  Jill Greenberg (las descubrí gracias a Pasa la vida). Como en la vida misma, las fotografías se realizaron quitándoles los caramelos a los niños. Qué cabrones. Qué realistas…

7 comentarios en “Caramelos

  1. Bipolar

    Iba a decir lo evidente, si la vida es una perita en dulce ¿por que lloran?

    pero ahora…

    me planteo

    ¿Quien es mas cruel, el que les pone el caramelo en la boca o el que se lo quita?

    Responder
  2. Bipolar

    Iba a decir lo evidente, si la vida es una perita en dulce ¿por qué lloran?

    pero ahora…
    me planteo
    ¿quién es más cruel, el que les pone el caramelo en la boca o el que se lo quita?

    Responder
  3. KOKYCID

    Son bonitas estas fotos, no dan pena, sólo ternura. Que curioso, por el aspecto de los niños, uno sabe a ciencia cierta que son llantos "caprichosos". Si esta misma serie fotografica se la hicieran a niños de Etiopia veriamos un llorar muy diferente. Un llorar dramatico y desesperado. Sin embargo ver este tipo de llanto enternece e incluso hace aflorar una sonrisa. Por eso estas fotos si me resultan bonitas.

    Responder

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