— Verba Volant

Constelaciones, beneficios y daños

La «constelación familiar» es una terapia creada –y sin evidencia científica comprobada– por Bert Hellinger que tiene su fundamento en elementos culturales de procedencia inconsciente y que podría considerarse una variante de algunas de las teorías del inconsciente colectivo de Carl Gustav Jung. Según este pensador alemán, muchos problemas psicológicos esconden sus razones en conflictos, hábitos y normas familiares registradas y asimiladas por un individuo y que influyen poderosa, aunque no de forma voluntaria, en su con(s)ciencia.

Más allá de los elementos en los que se basa esta teoría como terapia, me ha parecido interesante la forma de estudiar la familia desde el punto de vista de la teoría general de sistemas. Me resulta muy curioso, por ejemplo, que algunos integrantes de estas constelaciones se unen con el objetivo de reducir el sentimiento de otro de los miembros y surgen implicaciones muy interesantes como la arrogación, mediante la cual algunos miembros se apropian del derecho o de la responsabilidad de otra persona del grupo en aras de un supuesto equilibrio.

Particularmente, al margen de los beneficios terapéuticos que pueda tener comprender este funcionamiento, a mí me interesa mucho más el comprobar el daño que puede hacer, a su vez, tomar las relaciones como clanes y querer encajar con calzador a individuos procedentes de sistemas diferentes a un sistema tomado como el único válido, incluso aunque se perjudique el equilibrio mismo del clan al que se pertenece. Por ejemplo, la táctica de exclusión del sistema es contradictoria en sí misma, ya que beneficia al sistema del clan originario, pero genera, a su vez, un sistema viciado en el que algunos individuos del mismo clan pueden salir perjudicados. Lo curioso del comportamiento humano es que hay muchas personas para las que ese sistema es tan poderoso que no son capaces de individualizarse y, por lo tanto, tener la autonomía suficiente para corregir los problemas. En definitiva, creo que la asunción de ese sistema de constelaciones puede ser positivo para la permanencia del clan en cuanto tal en su forma originaria, pero no es necesariamente el mejor para los individuos que lo integran. A veces se alcanzan mayores logros con la defensa de la individualidad que con la asunción del gregarismo, sobre todo cuando este conduce a la ignorancia del otro y a la negación de los derechos de los que no pertenecen a la constelación pero interactúan con gente de su órbita.

Somos animales de costumbres y las costumbres crean culturas, pero también somos seres individualizados que debemos saber asumir muy bien los roles de nuestra actuación para ir en beneficio del progreso, para no convertir las relaciones en rebaños. Solo así brilla la humanidad de los individuos por encima de la dudosa luz de generalizaciones que, por serlo, cercenan la raíz misma que les da sentido.

(Imagen de SantiMB.)

 

 

2 comments
  1. merche pallares says: julio 18, 20112:36 pm

    Muy interesante este post porque una de mis hijastras, Fátima, está muy involucrada en esto de las constelaciones que nunca entendí bien de qué iba. Tu post que, si no te importa, lo voy a copiar y mandárselo espero que le abra los ojos. Besotes, M.

  2. Raúl says: julio 19, 20117:08 pm

    Por supuesto que tienes mi permiso, Merche. Un saludín.

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