— Verba Volant

Macho, macho man

¿Cómo nos prefieren ellas: machos, metrosexuales, alguna otra variedad?

Depende de dónde hayan nacido ellas. Lisa DeBruine y Ben Jones han realizado una investigación (la noticia, en Público) según la cual las mujeres prefieren a hombres prototípicamente «machos» en países más subdesarrollados, dejando el campo abierto a la metrosexualidad en países más desarrollados. La cosa tiene su fundamento en nuestra disposición genética, según la cual las hembras (sean de la especie que sean; en este caso, las mujeres) buscan siempre una pareja con posibilidades para la procreación y, posteriormente, para el cuidado y protección de la familia. Así, dependiendo del contexto social en el que se habite, priman más unas cualidades masculinas que otras en la atracción que sienten por nosotros.

¿La solución para nosotros? El mimetismo estratégico, es decir, el desarrollar más unas cualidades u otras según el hábitat. Y, si somos viajeros, la metamorfosis. Aunque, ahora que lo pienso, y dado que estamos en crisis, ¿qué tengo que hacer ahora, dejarme la barba de tres días o aplicarme con fruición al depilado pectoral y a las cremitas? Qué mundo, Dios, qué mundo…

Como no podía ser de otro modo, la animación gráfico-musical tenía que ser ésta:

3 comments
  1. Judit Esteban says: marzo 18, 20105:59 pm

    No hay nada peor que un hombre depilado…

    Tampoco creo que se pueda generalizar : aquí cada uno es como es y tiene los gustos que tiene.

    Por cierto ,no sabía que te gustara correr…de madrugada y viendo amanecer…¡tú si que sabes!

  2. Bipolar says: marzo 20, 20102:12 am

    😀 😀 Judit..

    No hay nada peor que un hombre peludo…

    Depende de gustos. A ellos tampoco les gustan las mujeres peludas y mira lo que sufrimos en cabeza, tronco y extremidades. ¡Ni que fuera tan descabellado que nos dieran placer visual como hacemos nosotras!

    Esta teoría la tenía entendida al revés. Y es que los hombres buscan instintivamente a mujeres sanas de caderas anchas para procrear y que perdure su simiente.

  3. Judit Esteban says: marzo 20, 20104:32 pm

    Bueno, tampoco hace falta irse a los extremos… Un punto intermedio está bien ( si podrías llegar a confundirle con un oso no es un punto intermedio ). 🙂

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