— Verba Volant

Hipertimesia – hyperthymesia

Podemos enfermar de la memoria, por supuesto. En la mayoría de las ocasiones, enfermamos por defecto, pero también existen trastornos por exceso. Recordar mucho puede ser un recurso beneficioso para los mnemonistas y para aquellos que poseen una memoria eidética. En cualquier caso, para que la memoria tenga beneficios y, sobre todo, para que tenga réditos para la inteligencia, necesita combinarse con el proceso psicológico de la imaginación, del que no tiene que andar muy separada (en ambas anida, quizás, el mismo germen). No obstante, recordar en exceso puede resultar una tortura. ¿Os imagináis lo que sería recordar las veces que uno se ha equivocado en la vida, poniendo fechas y horas? ¿No sería una tortura recordar los pasos en falso, las caídas, los rencores, los celos, los resquemores, los días aciagos y nefastos, los días en que la lluvia arruinó nuestros zapatos?

Es lo que lo que les pasa a los que paden hipertimesia (hyperthymesia; véase aquí un PDF de literatura científica de 2006), una terrible enfermedad de la que se han descrito muy pocos casos y que he descubierto gracias a House. Como dice la paciente en la serie, «Recordarlo todo no me hace más inteligente», pero sí la convierte en un ser terriblemente desgraciado. Porque, a veces, es mejor olvidar. Y beberse los recuerdos hasta que se deslicen los horizontes. Hasta que no quede nada, que es lo más parecido a la muerte. Que es lo más parecido a haber vivido.

(Imagen de Stain-Girl.)

2 comments
  1. Samuel says: febrero 23, 20111:50 pm

    Vaya, me iba a hacer el listo referenciando a Funes el Memorioso de Borges, pero estaba tras el enlace. Leí en la pagina freak de un periódico (la contraportada) que una de estas hipermemoriadas andaba escribiendo sus memorias (tropecientos tomos).
    Ciertamente el concepto suena terrible, pero, de todas formas, no me resulta tan grave en cuanto a recordar los acontecimientos más «oscuros» de nuestra existencia: creo que estos son, de hecho, los que recordamos con más facilidad. Recordar, incluso aunque sea al detalle, no tiene por qué ser lo mismo que revivir. Y, puestos a recordar al detalle, se puede uno refugiar en los recuerdos más agradables, ¿no?
    El olvido lo veo más práctico para las cosas ambigüas, o sin importancia a largo plazo (aunque, estrictamente, casi nada tiene tal importancia).
    De todas formas, mi memoria es malísima, pero no tanto para volver hacia atrás (que también), sino para «programar» el acordarme de cierta cosa en cierto momento futuro.

    Este comentario es convalidable por Matrícula de Honor. O por una Práctica.

  2. Merche Pallarés says: febrero 25, 20116:22 pm

    Chico, ¡qué susto me ha dado esta «hyperthymesia»! Pensaba que la sufría porque me acuerdo de muchas cosas de mi pasado pero debo admitir que NO de los días exactos, y ¡mucho menos las horas! De algunos meses, sí, al igual que los años… ¿Tendré arreglo o seré echada a la hoguera de las brujas? Besotes, M.

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