— Verba Volant

Laura necesita un abrazo – Fragmentos 43

Hug_by_complejo

Laura esta sentada en su sillón favorito, con las piernas recogidas sobre el pecho. Tiene puesto un pantalón de pijama gris, un camiseta de algodón y esa chaqueta de mangas largas y dada de sí con la que se siente tan cómoda desde hace años. Su vista está orientada hacia los destellos de luz del televisor, que emite un programa vespertino. Laura, hace unos minutos, ha quitado el volumen y ahora solo contempla a un grupo de personas hablando en torno a una mesa y las imágenes que se intercalan. La única referencia que tiene Laura de ese mundo televisivo es el de los rótulos con pequeños titulares y los tuits que envían los espectadores. Más que ayudarla, esa lectura entrecortada y descontextualizada empuja a Laura a un estado de irrealidad que le ayuda a abstraerse, a que su cabeza dé vueltas a algunos episodios de su vida, a pensar en todo lo que le falta.

En la televisión, una mujer y un hombre parecen enzarzados en una discusión mientras el realizador pasa a un plano de otras dos personas que cuchichean y se ríen. A los pocos segundos, sin aparente conexión, entra un vídeo enlatado de un programa televisivo emitido hace unos años. Las caras parecen de otra época, pero Laura se fija en una forma de vestir que parece sacada de una ficción inverosímil. Laura recuerda que ella tenía una camisa con flores bastante parecida a la de una de las chicas. Laura gira el cuello un poco hasta que hace crujir sus vértebras. Luego estira un poco más la espalda y fija su atención en el techo. Sabe que tiene que cambiar ese halógeno que se fundió hace unos meses. La semana pasada compró el repuesto, pero le da mucha pereza coger la escalera y colocarlo.

La mirada de Laura recorre ahora la pared, el mueble del salón, que tiene pendiente una cita con el trapo del polvo. Y, difuminando su vista hacia la nada, se da cuenta de que necesita un abrazo. Necesita que alguien se acerque y Laura pueda recoger la cabeza en el pecho de otra persona. Acercar una de sus mejillas al pecho para poder sentir algo vivo. Aprovechar sus brazos para afianzarse y esbozar una sonrisa. La sensación que tiene Laura no es ahora inmaterial, sino totalmente física, parecida a la necesidad que tiene una rama de pertenecer a un tronco y la que tiene un tronco de pertenecer a la raíz.

Después de ese instante, Laura permanece en el sillón, con las piernas recogidas sobre el pecho. En la televisión una persona se desplaza por el plató y la cámara le sigue. Y da paso a un reportaje en el que, al parecer, alguien habla de alguien.

(Imagen de Alberto Polo. Esta entrada pertenece a la serie Fragmentos para una teoría del caos.)

1 comment
  1. Magdalena says: abril 10, 20142:34 pm

    Qué triste me has puesto, leñe

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