— Verba Volant

Mal acostumbrados

Estamos en época de exámenes, así que no me resisto a hablar de ello. Lo haré de manera breve y pausada, cosa aconsejable en mi estado de cabreo supino. No sé qué es lo que no funciona en el sistema universitario o en la mente de algunos profesores y alumnos, pero me encuentro con varias situaciones preocupantes.

Por ejemplo, recibo frecuentemente correos electrónicos en los que se pervierte la ortografía, la gramática y la redacción con total impunidad.

Por ejemplo, los alumnos se amparan en que no pueden asistir a clase por los motivos más variopintos para que se les facilite todo el trabajo. Se ve que los alumnos que cumplen su trabajo como es debido son de una casta inferior. Antes, un alumno decidía ir a clase o no ir. En este último caso, se buscaba la vida sin involucrar al profesor.

Por ejemplo, los alumnos que deciden no asistir a clase te preguntan dónde pueden conseguir los manuales de referencia básicos una semana antes del examen. Juro que no estoy de broma: algunos dicen que son caros y si conozco algún modo de sacarlos más baratos. Otros dicen que es que ahora los ejemplares de la biblioteca están cogidos. Y otros, sin más, deciden que les vas a dejar tu ejemplar y, a hechos consumados, te piden que se los dejes en un momento que ellos tengan libre.

¿Qué le pasa a la Universidad? ¿Qué nos pasa? Y la última: ¿qué fuerzas dedicamos a lo que merece la pena?

8 comments
  1. Alberto Gamarra Gonz says: febrero 4, 201010:42 pm

    Estos universitarios!!! Que creídos!! Entre tanto "encarte" (nuestro mus de toda la vida) en la cafetería y en planear la excursión veraniega por los jardines de la UBU, no han tenido tiempo de enterarse de que Raúl Urbina nunca, pero nunca, presta su queridos libros!!!

    Un futuro universitario 😀

  2. Merche Pallar&eacute says: febrero 5, 201012:35 pm

    Bueno, bueno ¡si en mi época hubiéramos pedido a nuestro profe por sus libros! La verdad es que ni se nos ocurría… Vamos de mal en peor, por lo que leo. Besotes, M.

  3. KOKYCID says: febrero 5, 20101:48 pm

    Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar. Y ante la pereza, diligencia.

  4. Max Estrella says: febrero 9, 20102:03 pm

    Tras plantearme si escribir o si no, finalmente me he animado a comentar esta entrada.

    Soy un alumno de comunicación audiovisual y en un día tendré un examen de lengua, el cual usted imparte. Soy, por añadido, uno de esos que apenas pasa por clase y eligió la modalidad B. Sacaré en mi defensa que ni mucho menos soy de aquellos que piden sabiendo de antemano que no se lo han trabajado. De hecho, ese es el acontecimiento que me hizo llegar hasta aquí. Buscando en internet para informarme, tecleé su nombre y descubrí la página. Revoloteando la mirada a lo largo de la pantalla descubrí este blog y heme aquí. En ciertos etiquetadores seré un vago, puede ser, pero un vago autónomo cuando toca.

    Los motivos por los que me pongo a escribir parten de la incapacidad de ser reconocido, es decir, mi anonimato. Si bien nunca he sido un cobarde, dado que la costumbre me ha ayudado a encajar los golpes por asomar la cabeza, no considero adecuado identificarme. También he de mencionar que esto no lo usaré para resarcirme ni faltar al respeto, sino para dar un punto de vista alternativo, desde el otro lado, aunque presumo que ya tendrá ambas experiencias, considero que en esta carrera, la de audiovisuales, las cosas no son blancas o negras.Primero, sobre el tema de las faltas ortográficas. Suelo chatear y escribir en foros asiduamente -también es cierto que intenté escribir un blog sobre temas que ocupasen mi cabeza pero lo deje porque siempre he sentido bastante dejadez en donde debía ser regular dado que odio tener responsabilidades, no por vagancia, sino por presión. Esto puedo ejemplificarlo con ciertos libros. En lengua de secundaria nos hicieron leer "El Quijote", "El Lazarillo de Tormes", etcétera. Lo hice y no disfruté en absoluto. Tiempo después retomé el último de los mencionados por segunda vez. Me encantó. Siempre me ha sucedido y siempre he considerado que el ser humano debe tener las ganas de conseguirlo para no solo lograrlo, sino disfrutarlo. Por eso soy un consumado lector y una de mis pasiones, junto con la lectura, es escribir. De ahí viene que esté en audiovisuales y mi sueño por ser guionista, periodista o escritor.- y puedo dar fe, si más bien la que tengo en otros aspectos es nula, de que ciertos textos son un dolor para los ojos. Sin embargo no me opongo a ciertas modificaciones. Es la evolución tecnológica y el tiempo resulta de suma importancia. Escribir todo a la perfección resulta imposible y hasta tedioso, mientras que acortar las palabras sin hacerlas ilegibles me parece algo respetable. De hecho en mi caso me han ayudado a tomar apuntes de una forma más activa y rápida, para luego ser transcritas en casa. El único problema que veo a este acontecimiento es que llegue a tomar las calles y salga de internet. Comprendo su postura de defender uno de los lenguajes más ricos que existen, además de obviar el hecho de que es a lo que se dedica y si lo estudió es por ende algo que le gusta, o eso me atrevo a pensar; pero enviar un mensaje de texto por móvil de hasta ciento veintidos símbolos son euro ochenta. ¿He de pagar más por respetar la lengua en un mensaje de texto? No obstante, comparto como usted el hecho de que a un profesor de lengua le escriban un mail con faltas ortográficas. Supongo que ciertas cabezas fueron más creadas para lucirse por fuera que por dentro. En resumen, me gusta el castellano y respeto que se tergiversen la escritura de ciertas palabras siempre y cuando exista un buen motivo, como el de ganar tiempo y ahorrarse un dinerillo en vez de que caiga en manos de multinacionales de la comunicación.Segundo, acerca de aquellos alumnos que además de no ir a clase piden que se les facilite el temario… a mi parecer quedan como unos caraduras, ahora bien, si les sirve para obtener lo que buscan, bien por ellos, pero eso no les exime de la adjetivación de caraduras.

    Con respecto a las preguntas finales, desconozco las respuestas de otras personas, y la mia está a expensas de mi experiencia personal, pero supongo que no seré el único que piense como tal, si bien no tengo noción exacta de otros puntos de vista parecidos. En mi caso la universidad ha sido una decepción. Desconozco las aplicaciones que bastantes materias que tenemos en la carrera pueden tener en las distintas salidas laborales que hay para audiovisuales y mucho menos para lo que me quiero dedicar. Entrar una escuela de cine es un gasto económico bastante importante y además no comparto muchos de los aspectos que plasman en sus enseñanzas, anulando la creatividad individual y fabricando cineastas que solo saben plagiar las mismas tomas, planos y travellings de Hitchcock, Kubrick o Spielberg. La única alternativa es estudiando comunicación audiovisual, y puedo decir que en lo personal he aprendido más viendo películas con los comentarios de los directores que con las asignaturas impartidas en la universidad. Con esto no quiero decir que sean inútiles o superficiales, sino que a mi parecer no está del todo bien enfocada para las distintas salidas laborales que ofrece, además de que me da la sensación de que mucha gente se ha inscrito a la misma por no tener muy claro a qué dedicarse, pero puedo decir que ha sido agradable encontrar unos pocos con las mismas inquietudes que comparto, siendo posiblemente la mejor experiencia como universitario que hasta la fecha he tenido. Añadiendo a eso el hecho de que en el mundo del cine o la televisión para ser guionista tener una carrera significa un logro nimio… Mis entretenimientos son leer, escribir, ver series, cine, informarme sobre la producción, rodaje y post-producción,… ¿Es necesario que tenga la carrera? ¿Para demostrar qué? ¿Que estudio? ¿Que soy capaz de aprenderme unos papeles y expresarme en un ejercicio escrito que valora si me los sé o no? ¿Que pongan una nota no a lo que conozco sino a lo que me ha dado tiempo a escribir en un intervalo de tiempo en el que condicionantes como el estres, los nervios o la ansiedad pueden hacer mella? Estoy bastante decepcionado con la carrera. No tiene unos objetivos claros. Me metí queriendo aprender a hacer cine y televisión y solo sé que la mayor parte de las asignaturas hablan de temas que cuando tenga trabajo no van a valerme. Comprendo eso en la ESO y en secundaria. Cultura general. No me hubiese gustado convertirme en una persona que cuando me preguntasen sobre el juicio de Paris respondiese en referencia a Francia, pero se supone que una carrera está enfocada a ofrecer una salida laboral clara y no la localizo ya. No voy a ser egoista y pedir que enfoquen la carrera de cara a lo que me gustaría ser, pero sí que definitivamente hubiese una aclaración firme sobre que puesto de trabajo está focalizado. Si es cine o televisión, encantado; sino creo que he recalado en una carrera errónea. Para más inri en el mundillo en el que quiero pasarme la vida no importa tanto la carrera sino que bien posicionados tienes a tus familiares o amigos allí dentro para que te abran la puerta. Es triste pero es mayoritariamente así. Aquellos pocos que han entrado con sudor y lágrimas, esos pocos apasionados del celuloide, la gran parte no tiene la carrera hecha o ha cursado otra distinta, pero ahí están. Ojalá tuviese yo la suficiente calidad como para poder encontrar un trabajo ya, sin necesidad de tener un papel que me acredite como licenciado. Sé que en muchos trabajos es necesaria una preparación, pero en el cine no. Grandes directores, como por ejemplo Robert Rodriguez -del que no comparto mucho su gusto por el tipo de películas que hace, dado que soy más de "El Golpe"- han dicho que el cine se puede aprender en diez minutos.

    ¡Ah! Las cosas que merecen la pena son muchas, demasiadas, yo diría, sobretodo en la adolescencia, entre ellas estudiar. El problema es que la escala de valores rara vez suele coincidir con la importancia real de las cosas.

    En resumen, cada persona es un mundo. Los motivos por los que cada uno tomamos las decisiones que tomamos están sujetas a demasiadas cosas. Menos por el hecho de enviar un mail a un profesor de lengua con faltas ortográficas. Eso es simplemente pensar antes de hacer o una formación pobre en dicha área durante la ESO y el bachiller.

    Por cierto, espero que no se tome a mal este comentario. Simplemente creo que puede dar un enfoque desde el otro lado aunque no se comparta lo escrito. También me disculpo por la extensión. Tiendo a explayarme demasiado.

    pd. KOKYCID, no es que esté en contra de lo que expresas, pero tampoco lo comparto plenamente. Lo que sí me has recordado un par de frases. Muy triste es pedir, pero más triste es robar. Hay que saber dar para saber recibir. -Demasiadas frases para ambos bandos en todas las opiniones de cualquier tema a tratar. ;)-

  5. Raúl says: febrero 9, 20108:56 pm

    Max Estrella.- Te agradezco mucho el extenso comentario. Por mi parte, sólo alguna pequeña puntualización:

    – No estoy de acuerdo con tus afirmaciones en torno a la ortografía. Me parece lógico el uso de abreviaturas y otras convenciones en el ámbito de los chats, los SMS, las comunicaciones muy informales, etc. Pero la ortografía es una convención y, por lo tanto, un elemento social que hay que mantener en los niveles formales. Si la ortografía tiene que cambiar, lo acabará haciendo; pero nosotros, de momento, tenemos que ajustarnos a lo normativo.

    – Entiendo tus inquietudes personales y tu desencanto del sistema universitario. No obstante, has decidido meterte en él. Nadie ha dicho que siendo licenciado en Comunicación Audiovisual vayas a ser un buen director o un buen guionista, ya que lo que pretende la carrera (creo) es otra cosa. El sistema es el que es y algunos profesores intentan ajustar las asignaturas en la mayor medida posible a los intereses comunes de la comunicación. Precisamente optando por "pasar" del sistema nos estamos quitando la razón: pasamos olímpicamente de aquello a lo que nos intentamos acercar.

    – Por último, no creo que estemos tan separados en nuestra forma de ver las cosas. Obviamente, la entrada del blog ha surgido de cuestiones concretas que se repiten con demasiada frecuencia. Yo no entro a cuestionar si los alumnos deciden hacer las cosas de una forma o de otra. Lo que cuestiono es que unos cuantos decidan hacerlo por esa vía pero luego no quieran aceptar ninguno de sus inconvenientes. Si uno decide no ir a clase tiene que asumir las cargas e intentar salir airoso de la mejor forma posible. Cada cual tiene sus razones, pero no puede cargar el peso de sus decisiones a los demás.

    – En ningún caso he dejado de ver "el otro lado". No soy un extraterrestre que viva fuera de la órbita del mundo universitario. En esta entrada, sólo cuestionaba el que algunos quieran estar en los dos lados a la vez.

    Insisto: muchas gracias por tu comentario y por abordar con profundidad el asunto. Un saludo y nos vemos pronto 🙂

  6. Max Estrella says: febrero 9, 201011:21 pm

    Gracias por la rauda respuesta.

    Como indiqué, comparto el hecho de que la ortografía debe aplicarse a niveles formales, de hecho yo defendí el uso en internet en foros, chats o sms. El problema, recalco, es que salga a las calles, a lo que de verdad debe usarse de forma correcta. Cierto es que leí dentro de su Caverna a Saramago y su no puntualización me resultó tediosa, pero un experimento loable, aunque me quedo con su "Ensayo sobre la ceguera". No obstante, excepto en muy contadas excepciones, como el que acabo de mentar, me desagradaría leer un libro con faltas ortográficas, por ejemplo. Tampoco quiero que cuando me toque leer la letra pequeña del grillete que me atrapará a ocho horas, con suerte, el día, contenga faltas de ortografía, dado que a golpe de vista ya me haría dudar jeje

    El sistema universitario, no me ha quedado otra, dado que dicho sistema está subyugado a lo que forma la sociedad. ¿Qué existían otras vías como los FP? Sí, pero en teoría no alcanzaría lo que deseo realizar en la vida. Yo no estoy en contra de que en clase se nos imparta materias como las que tenemos, pero considero que debería existir una redirección a los intereses laborales, dado que esto es lo que nos preparará de cara a un, espero, futuro inminente. Cada uno tenemos nuestro punto de vista de cómo debería ser la universidad, yo creo que desde el principio de curso, habría que hacer grupos de trabajo de personas con las mismas inquietudes, que quieran dedicarse a X cosa en la vida, y la materia encararse a ese aspecto. ¿Problemas? Mucho trabajo para los profesores. Demasiado -yo también sé ponerme en el otro lado a pesar de que contrariamente a ti no he vivido ambas experiencias-. La solución pues sería especificar todavía más la meta de la carrera. Al igual que una persona que cursa arquitectura técnica sabe para qué le va a servir el día de mañana y de antemano sabe a lo que expone, alguien que quiera ser director, guionista,… la opción más asequible puede ser comunicación audiovisual, pero comprenderás que un trabajo no tiene que ver con el otro si bien tienen relación en la cadena de producción de la obra audiovisual -soy muuuy reticente a llamar producto a una película, ya que pienso que todo aquel que se dedique al mundillo debería aspirar a crear una obra maestra y no venderse a los guiones de quita y pon o a una productora como si fuese una mesalina, pero cierta hay una cosa, el pan no lo regalan…-. Comprendo además, que en un "proyecto de guionista profesional a largo plazo", como es mi caso, la lengua castellana poseé especial importancia, sobretodo en torno a las variaciones del lenguaje en distintas clases sociales, por ejemplo, para hacer más creible el contenido, no obstante, algo que aprendí de mis profesores del instituto es que el lenguaje es un ente vivo, evoluciona, crece, nos sorprende, y no todo está aceptado en el DRAE. Como ejemplo puedo poner la palabra hippie, que fue aceptada años después del auge de dicho movimiento. Además, palabras como gallifante pueden resultar un excelente MacGuffin en la trama argumental. Preferiría aprender a hacer cine, pero vamos, tu trabajo es impartir X materia con respecto a la lengua castellana. No te vamos a pedir que nos des clases de planos o travellings, como es lógico. Es tu trabajo y el nuestro es aprobar. Sin embargo mi queja es más bien contra el plantamiento de la carrera en general. Ni tu ni todo el profesorado teneis la culpa,. Es lo que hay y debemos ambas partes lidiar con eso. Tan solo espero que con el tiempo nos pongan más la cámara al hombro, se nos señale el horizonte y se nos diga "Imagina, graba, crea." Algo utópico, sí, pero la esperanza está ahí.

    Tienes toda la razón. Una persona ha de afrontar las consecuencias solo porque el paso lo dio de forma individual. Ahora bien, gente que quiere aprovecharse, siempre la ha habido y siempre la habrá, y no solo entre los alumnos, sino en todos los trabajos del mundo. En mi caso yo no he asistido a clase, de acuerdo, pues me busco la vida para intentar aprobar la asignatura. También he de romper una lanza a tu favor en este punto, dado que muchos nos arrepentimos de la decisión tomada, seguro, al menos eso me ocurre, pero es lo que hay. Si logro ir al examen y sacarlo, mira, perfecto; si no es el caso, pues espabilo. Que la experiencia es conditio sine qua non para no volver a cagarla.

    Eres profesor ergo fuiste alumno. No niego tu experiencia como tal ni te considero un perro verde. La experiencia puede variar en ciertos aspectos, pero no de forma general. El meollo del problema reside en que muchos de nosotros vivimos nuestra época de universitario y, admito, con las hormonas revueltas, las cabezas revoloteando y a veces para algunos las semanas empiezan en jueves y acaban los domingos. Eso se pasa, o espero que pase pronto para gente a la que tengo especial estima, pero hasta entonces muchos optan por intentar facilitarse la vida hasta el punto en el que traspasan la línea de lo aceptable a lo caradura. Eso sí, si lo consiguen de esta última forma no debemos negar que están en racha. Hay que saber valorar lo increible. El otro día leí la noticia de unos presos fugados de una carcel aprovechando la situación climatológica y recientes reformas en el edificio. Pues mira, no me gusta la idea de que se hayan fugado, pero no debemos obviar que tiene su mérito hacer lo que hicieron. Pues estos alumnos igual. Si lo consiguen, bravo por ellos. Yo me quedaré a buscarme la vida como sea y espero no seguir tirando piedras sobre mi tejado el próximo cuatrimestre. Más me vale. Eso sí, no caeré en el vicio que KOKYCID señaló jeje

    Un saludo.

  7. Raúl says: febrero 10, 20101:30 am

    Max Estrella.- Por último, dos cuestiones: una, que me gusta eso de intentar crear belleza. Me gustan todas las formas de creación y de creatividad. A mí me gusta hacerlo con palabras y también he buceado en el mundo mágico del guión cinematográfico. Y la otra, más pesimista: he trabajado como un burro por intentar conseguir una asignatura en la que se aprendiera haciendo (y, a veces, haciendo cosas audiovisuales). No sé si hubieses aprendido algo interesante en la modalidad A. De lo que sí que estoy seguro es que con la modalidad B, en todo caso, se puede aprobar. Pero aprender en la modalidad B es algo difícil. En todo caso, se pasa el trámite.

    Hubiese sido agradable (para mí, al menos) habernos conocido. Nunca es tarde. Un saludo.

    P. D.: te aseguro que KOKYCID es un tipo extraordinario.

  8. Max Estrella says: febrero 10, 20108:38 pm

    La belleza se encuentra en muchísimos lugares, el problema es que pocas veces nos detenemos a ver toda la que por el camino podemos ver.

    Desgraciadamente soy incapaz de dar marcha atrás en el tiempo, por lo que solo me queda la opción de la modalidad B mezclada con un posterior examen por la tarde. Estuve viendo los distintos trabajos realizados y algunos son realmente curiosos, y habría estado bien participar en ellos; pero solo me queda aprender de mis errores e intentar seguir hacia delante.

    Idem. Nunca es tarde, no.

    No dudo que KOKYCID sea un tipo extraordinario, lo doy por hecho 🙂

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