— Verba Volant

Para escribir un post sin ningún sentido

Las aulas por los suelos

Mañana de sábado, con un empecinamiento mental propio del insomnio (parcial, intermitente). Un par de horas delante de pantallas más o menos grandes. Sentado ahora ante la del ordenador. Auriculares puestos. Música, claro. Genius para dejar que el azar racionalizado mediatice los gustos, la realidad. Con montones de historias que contar: hoy tristes por encima de todas las cosas. Con la intuición (errada, infundada) de que el color de los ojos filtra la realidad de maneras diferentes. Con la sensación de que el espectáculo tiene que continuar, porque los buenos rockeros (músicos, en general) nunca mueren. Con las campanas de la navidez, que es Navidad sólo porque la canta John Lennon. Con la seguridad de que la palabra sonrisa suena mejor en otros idiomas, por aquello de lo ajeno. En aviones que flotan sobre los aires pese a los estados de alerta, pese a los pájaros de mal agüero. Con los sentimientos a flor de piel (con una piel que se moja y no se seca). Con las figuras de la protección que ahora quedan en un segundo plano, atentas a un discurso lejano y aburrido.

Mañana de sábado con ganas de escribir y con la única posibilidad de captar sensaciones al vuelo. Pensando en lo uno y en lo otro a cada paso en el camino, a cada piedra que te hace tropezar. Con la música como única bandera entre los territorios que no existen. Con la batería, que provoca alteraciones taquicárdicas en los cansados corazones. Con la necesidad de que los ritmos acompasen una época que no es sino dodecafonismo. Esperando que los resquicios de los muros permitan los susurros, las verdades a media.

Mañana de sábado, con la sensación firme, serena y segura de ser, pese a la hora, un Cowboy de medianoche. Sí, ese que llegaba a la ciudad con su mundo cargado de ilusiones y se alejó en un autobús al lado de la Muerte.

Harry Nilsson – Everybody’s Talkin’ (y unas cuantas más).

(La fotografía está tomada en la Facultad de Derecho de la UBU. Lo juro.)

3 comments
  1. miguel says: Diciembre 11, 20106:46 pm

    No hace falta que lo jures.

    Yo tambien fuí testigo.

    Miré el material por si pudiera ser "noble"

    pero era conglomerado y plástico

  2. Gelu says: Diciembre 11, 201010:44 pm

    Buenas tardes, profesor Urbina:

    – Recuerdo haber visto, ya, esta fotografía. Si era material inservible, al menos llevarlo al lugar adecuado.

    – Estupendas las voces de los niños que cantaban con John Lennon y Yoko Ono.

    – ¡Qué buena película, 'Cowboy de medianoche'!. ¡Pero si han pasado más de cuarenta años!. Recuerdo la tristeza a la salida del cine, al verla, por primera vez, que se ha repetido cada vez que la han pasado por televisión.

    La música de la banda sonora y la canción de Harry Nilsson estupendas.

    Enlazo ésta que me encantaba:

    Without you

    Saludos.

  3. Frank Invernoz says: Diciembre 12, 201012:44 am

    Un post magnífico, de buenas sensaciones, con el rock, el buen cine y un excelente texto de por medio.

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